Mouth Music
Shorelife (1995)
02 ENERO 2005
En la Escocia del siglo XVIII se hizo popular una tradición musical gaélica llamada “puirt a beul” (música vocal). Tenía un gran ritmo y no poseía letra, y las voces estaban formadas por vocales y sílabas fácilmente adaptables a varios ritmos y era interpretada para danzas. El ejemplo más palpable de ésta herencia es el grupo pop escocés Mouth Music. Radicados en Edimburgo, su música está basada en ésta tradición vocal, a la que se han añadido instrumentos eléctrónicos contemporáneos para crear un sonido nuevo y moderno. La banda, cuyo líder indiscutible es Martin Swan, ha tenido cambios en su estructura interna. Mouth Music (1990), su primer trabajo, tuvo la aportación de Talitha Mackenzie. Los siguientes, Mo-di (1993) y Shorelife (1995), quizá los más vanguardistas, la contribución de Jackie Joyce (voz), Michaela Rowan (voz), Quee MacArthur (bajo), James Makintosh (batería) y Jeremy Black (percusión); y los dos últimos, Seafaring Man (2001) y Scrape (2003), de Martin Furey (violín). En Scrape, Martin Swan da un giro a su evolución prescindiendo por completo de las voces y los elementos electrónicos programados para aplicar su innovación a un repertorio de tipo tradicional con instrumentación acústica a base de dos violines, gaita, percusión y contrabajo. El proyecto de Mouth Music podríamos definirlo como gaélico-afro-pop, con un ligero parecido a Clannad (el primer grupo de la cantante Enya), y a los álbumes de Brian Eno y David Byrne, Bush of Ghosts y My Life, respectivamente. Sonido de raíces intensas, con la voz humana como protagonista de una tradición legendaria.
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