
1894 | 26 años Ottey Óleo sobre lienzo. Colección particular 46.5 × 38.5 cm. |
1898 | 30 años Anna Amiet, esposa del artista Óleo sobre lienzo. Colección particular |
1901 | 33 años Mujer bajo el manzano Óleo sobre cartón. Colección particular 30 x 30 cm. |
1906 | 38 años Madre e hijo en un prado Óleo sobre lienzo. Colección particular 99.5 x 91.5 cm. |
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Biografía: Pintor suizo nacido en Solothurn. Hijo de un archivero estatal, su madre falleció cuando él era niño. Desde muy joven mostró inclinación por la pintura y en 1882 recibió clases de dibujo de Heinrich Jenny. En 1883 se graduó en la Kantonsschule de Solothurn y comenzó su aprendizaje con el pintor Frank Buchser, amigo de su padre. Buchser lo introdujo en el realismo suizo y en la atención al efecto de la luz. Cuno Amiet, desempeñó un papel considerable en el descubrimiento y el desarrollo de la pintura moderna en Suiza, que es un claro ejemplo de la corriente modernista europea. Después de sus primeros años de formación en Múnich y París, Amiet decidió, en 1892, partir para Pont-Aven, en Francia. En esta aldea bretona descubrió la pintura de Gauguin y Van Gogh. Inspirada por ellos, la Escuela de Pont-Aven, defiende el gusto por los colores fuertes. «Pinto porque no puedo hacer otra cosa», declaraba el artista en 1893 al tiempo que emprendía su propio camino artístico con «la exploración del toque y del color puro». La vitalidad de sus cuadros interesó enormemente a los expresionistas alemanes de vanguardia. Precursor del modernismo en Suiza, es el único artista que ha sido miembro de los dos movimientos, de Pont-Aven y Brücke. Dos etapas que llevaron al pintor suizo del naturalismo a la abstracción. Cuno Amiet murió en Oschwand el 6 de julio de 1961, a los 93 años. Su vida transcurrió en gran parte en ese entorno rural que eligió desde 1898, donde vivió con Anna y rodeado de un círculo de creadores que lo visitaban. Su trayectoria cubrió desde sus primeras incursiones formales en Múnich y París, pasando por el aprendizaje en Pont‑Aven, hasta llegar a su madurez como figura establecida del arte suizo. Nunca se apartó del lugar que escogió para vivir, ni de la compañía de su esposa, su hija adoptiva y quienes contribuyeron a que Oschwand fuera hogar y taller hasta su partida. © Liliana S. Etchart Web Recomendada: www.fondation-cunoamiet.ch |

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