Con faldas y a lo loco (fragmento)I.A.L. Diamond

Con faldas y a lo loco (fragmento)

"Cuando Joe entra, un botones acaba de dejar en el suelo algunas maletas, dos de las cuales pertenecen al propio Joe y a Jerry, mientras que la tercera es un elegante modelo en tela de color marrón con una raya blanca en el medio y las iniciales B.B bordadas. El botones, un vándalo impertinente, se gira hacia Joe y le espeta:
Botones. -¿Son éstas tus maletas?
Joe. -Sí, y esa otra también.
Botones. -De acuerdo, muñeca.
Joe. -Supongo que querrás una propina.
Botones. -Olvídalo, muñeca. Al fin y al cabo tú trabajas aquí. Yo trabajo aquí. Creo que es bueno tenerte en la organización.
Joe. -Adiós.
Botones. (Adoptando la pose de un joven Clark Gable.) -Escucha, muñeca, ¿a qué hora terminas esta noche?
Joe. -¿Por qué?
Botones. -Porque me toca el turno de noche y tengo una botella de Gin bien escondida, así que en cuanto haya algo de calma...
Joe. -¿No eres demasiado joven para eso, Sonny?
Botones. -¿Quieres ver mi permiso de conducir?
Joe. -Piérdete, ¿quieres?
Botones. -Así me gustan las mujeres. Grandes y descaradas. (Desde la puerta) Y deshazte de tu compañera de cuarto.
Se quita su elástica corbata, entra y cierra de nuevo con un profundo signo de exclamación. Joe se le queda mirando con expresión grave, luego sus ojos se detienen sobre la maleta a rayas y se mete rápidamente debajo de la cama. La puerta se abre de nuevo y Joe arremolina alrededor. Jerry viene tambaleándose sin aliento con todos sus instrumentos y cierra la puerta con el pie.
Jerry. -¿Por qué ese viejo sucio? se pregunta mientras arroja disgustadamente los instrumentos sobre una de las camas.
Joe. -¿Qué pasó?
Jerry. -Me pellizcó en el ascensor.
Joe. -Ahora ya sabes cómo vive la otra mitad.
Jerry. (Mirándose en el espejo) -Y ni siquiera soy bonita.
Joe. -Eso a ellos no les importa. Con tal de que lleves faldas. Es como izar una bandera granate ante un toro.
Jerry. -Estoy harto de ser una bandera. Quiero ser de nuevo un toro. Salgamos de aquí. Vayámonos inmediatamente.
Joe. -¿Irnos?
Jerry.- Prometiste que en cuanto llegáramos a Florida íbamos a tocar.
Joe. -¿Cómo podríamos? Estamos despedidos.
Jerry. -Podríamos conseguir trabajo con otra banda. Una banda masculina.
Joe. -Escúchame bien imbécil. Justo ahora Colombo y sus compinches nos buscan en cada una de las bandas masculinas del país.
Jerry.-¡Es que es tan humillante!
Joe. -Te pellizcaron en el ascensor. ¿Y qué? ¿Preferirías recibir una puñalada bajo el ombligo?
Jerry. -¡Está bien! (Se arranca el sombrero y la peluca y los arroja en la cama) ¿Pero cuánto tiempo podremos seguir con esto?
Joe. -¿De qué te quejas? Nuestra situación es buena. Tenemos alojamiento y comida, nos pagan todas las semanas. Estamos rodeados de palmeras y de peces voladores.
Jerry. -¿De qué peces voladores hablas? Sé perfectamente porque estamos aquí. Estás tras Sugar.
Joe. -¿Yo? ¿Tras Sugar?
Jerry. -Os vi a los dos en el autobús, susurrando Lovey Dovey y riéndoos mientras os prestabais el lápiz labial.
Joe. -¿De qué hablas? Sugar y yo somos como hermanas.
Jerry. -¿De veras? Pues yo soy tu hada madrina y no te quito la vista de encima. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com