Crónica moralizada del Orden de San Agustín en el Perú (fragmento)Antonio de la Calancha

Crónica moralizada del Orden de San Agustín en el Perú (fragmento)

"Don Cristóbal Colón tuvo por cierto, que en
esta tierra estaba el Paraíso, cromo lo alega Gómara, y el Padre Martín del Río, y el que más lo procura publicar es Antonio de Herrera Coronista del Rey, y no era muy fuera de camino, porque el Paraíso lo sitúan debajo de la tórrida zona santo Tomás, san Buenaventura y otros muchos con Durando y Nicolás de Lira, y aunque situarlo en el Perú es temeridad, por lo menos se colige cuanto lo procuraron alabar aquellos Autores, pues con menos que hacerlo Paraíso no se contentaron. El Padre Josef de Acosta dice, que ya que no se debe decir que es el Paraíso este Perú, pero que considerada la temperie y dulce benignidad de su tierra y cielo, y casi perpetua primavera de este nuevo Orbe, se puede llamar el huerto de los deleites, y otro temporario de los placeres, donde ni el frío aflige, y poca ropa le abriga, donde el calor no abrasa; y cualquier aire lo refresca, donde sobra lo humano, y se halla con poco trabajo lo precioso. El Padre Josef de Acosta grave testigo de vista de cosas de este Reino dice, que en muchas partes ha visto algunas especies de árboles, así parras, como higueras y otros diferentes, tener todo el año fruta ya verde, ya en sazón, porque daban los árboles dos veces fruta al año. La banda que caía a la sierra y al Sur estaba verde, y daba fruta cuando era verano en la sierra, y la otra mitad que estaba a la banda de los llanos estaba verde, y daba fruta en otro tiempo diferente, cuando es verano en los llanos, y dice: Tanto como esto obra la variedad del temple y aire, que viene de una parte, o de otra. En Mala cerca de Lima, y en el Cuzco refiere que lo he visto; en Huánuco se ve y en otros pueblos lo hemos visto, siendo más común en las higueras. Tierra de promisión la han llamado muchos, y tierra de permisión la llaman los virtuosos. El Dotor Solorçano que tanto experimentó las cosas de este Reino, y con su gran talento descubrió sus secretos y averiguó sus causas, pone columnas enteras encareciendo sus excelencias y cotejando con todas las pinturas de los campos Elíseos sus alabanzas. Botero dice, que no se puede negar que este nuevo mundo lleva conocidas ventajas a las otras tres partes del universo. Lean a Pedro Mártir, que no sólo llama maravillas las cosas de este Orbe, sino que las aventaja a todas las del mundo; vean a Oviedo, a Cadomusto, a Cortés, al Padre Acosta todo el libro tercero y cuarto; a Pedro Mejía en su Silva de varia lección, a Gema Frisio sobre Pedro Apiano, a Simón Mayolo en sus días caniculares, y a otros muchos, que sólo con hipérboles ajustan sus alabanzas, y con decir que se aventaja a las tres partes del mundo descargan su conciencia.
Y porque no se piense, que cría este cielo y tierra cuerpos sin almas, o almas, sin entendimientos; cría en general este nuevo mundo buenos talles, hermosos rostros, afables condiciones y personas airosas, apetecen la gala, es común la limpieza, y en las mujeres exceso, estúdiese el aseo y tiene donaire el atavío; hasta los Indios, negros y personas viles gastan sedas y visten rajas, sino los negros esclavos y los Indios baladíes, lo gastan los libres y los Indios Ladinos; y aunque se prohíbe no se enmienda, porque cría el Perú magnánimos corazones, y trueca ánimos cuidados; el oficial mecánico parece el día de fiesta regidor, o mayorazgo, lo más es capa negra y terciopelos; el que fue gañán en España cobra humos de noble, y el pechero estudia en parecer hidalgo; el que en su linaje no juntara cien pesos, los gasta en el Perú en un banquete, y el que tiene solos diez pesos, los desperdicia en dar una merienda; y si esto es desacuerdo en gobierno político, es argumento del ánimo señoril, que engendra este terreno. Los criollos de este Perú son de agudos entendimientos y de felices memorias, acelerase en los niños el uso de la razón, y alcanza más uno de doce años, que en otros Reinos uno de cuarenta. Luis Cabrera de Córdoba historiador del Rey Felipe II, dice hablando de los ingenios de España: En tiempo del Rey Felipe los estudiantes particularmente tardaban ocho años en estudiar Latín, suficientes para saber las cosas y aprender las ciencias si las enseñaran en lengua Castellana; los ingenios de las Indias en ocho años han acabado todos sus estudios, y salen excelentes supuestos en Filosofías, Metafísicas y Teologías, son grandes Juristas y cabales estudiantes en ambos derechos, ya lo va conociendo España, y lo ponderan ya los consejos; sobran habilidades y letras, y por estar lejos faltan la ventura y el premio. "



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