El jardín de los cerezos (fragmento)Anton Chejov

El jardín de los cerezos (fragmento)

"Liubov Andreevna. (Tarareando "Lesguinka") ¿Por qué tarda tanto Leonid en volver?... ¿Qué hace en la ciudad? (A Duniascha) Hay que ofrecer té a los músicos.
Trofimov. Con seguridad no ha habido subasta.
Liubov Andreevna. ¡No es este, en realidad, momento muy adecuado para traer aquí músicos ni organizar un baile; pero... ¡qué se le va a hacer! (Se sienta y se pone a tararear bajito).
Scharlotta. (Dando a Pischik una baraja) Tome esta baraja. Piense una carta.
Pischik. Ya la he pensado.
Scharlotta. Baraje ahora. Muy bien... Deme la baraja, mi querido señor Pischik... "Ein..., zwei..., drei" Búsquela ahora. La tiene usted en su bolsillo del costado...
Pischik. (Sacándose del bolsillo del costado la carta) El ocho de picas... Exacto... (Asombrado) ¡Increíble!
Scharlotta (A Trofimov, presentándole la baraja en la palma de la mano). ¿Qué carta es la de arriba?
Trofimov. ¿Cómo?... Pues..., la dama de picas.
Scharlotta. Aquí la tiene usted. (A Pischik) Usted ahora. Dígame la carta de arriba.
Pischik. El as de corazones.
Scharlotta. Aquí está (Da unas cuentas palmadas y la baraja desaperece) ¡Qué buen tiempo hace hoy! (Una voz misteriosa, que parece provenir del suelo, responde: "¡Oh, sí..., señora..., un tiempo magnífico!")... ¡Es usted mi gran ideal! (La voz: "También usted, señora, me agrada a mí mucho")
El Jefe de Estación. (Aplaudiendo) ¡Bravo, señora prestidigitadora!
Pischik: (Asombrado) ¡Parece increíble!... ¡Encantadora Scharlotta Ivanovna..., estoy sencillamente enamorado!
Scharlotta. ¿Enamorado? (Encogiéndose de hombros) ¿Acaso es usted capaz de enamorarse?... ¡Güter Mensch aber schlechter Musikant!"
Trofimov. (Dando un manotazo a Pischik) ¡Vaya caballo que está usted hecho!
Scharlotta. ¡Solicito la atención general! (Coge una manta que está sobre una silla) ¡Vean; aquí está, una buena manta que deseo vender! (Agitándola) ¿Quién me la compra?
Pischik. (Asombrado) ¡Parece increíble!
Scharlotta. "Ein, Zwei, drei" (Da un rápido tirón a la manta y aparece Ania, que tras saludar con una reverencia y abrazar a su madre, vuelve corriendo al salón en medio del entusiasmo general)
Liubov Andreevna (Aplaudiendo) ¡Bravo, bravo!...
Scharlotta. ¡Otro más! "Ein..., zwei..., drei"... (vuelve a tirar de la manta, y surge saludando Varia)
Pischik. (Asombrado) ¡Parece increíble!
Scharlotta. ¡Se acabó! (Arroja a Pischik la manta, hace una reverencia y corre al salón)
Pischik. (Siguiéndola apresurado) ¡Vaya con Scharlotta Ivanovna!... ¡Vaya! (Sale)
Liubov Andreevna. ¡Y Leonid sin volver! ¡No comprendo lo que hace en la ciudad tanto tiempo! ¡Todo tiene que haber terminado ya!... ¡O se ha vendido la haciendo o no ha habido subasta...; y en ese caso, ¿por qué dejarla a una tanto tiempo en la ignorancia de lo que ocurre?
Varia. (Tratando de consolarla) Estoy completamente segura de que el tiíto ha comprado la hacienda.
Trofimov. (Con ironía) Desde luego.
Varia. La abuela le ha mandado una autorización para comprar en su nombre. Lo hace por Ania. Estoy segura... ¡Dios nos protegerá!... ¡El tiíto comprará la hacienda!
Liubov Andreevna. Sí. La abuela de Iaroslav manda quince mil rublos para comprarla y ponerla a su nombre. No nos cree, por lo que ese dinero no alcanza ni para jugar los intereses (Hundiendo el rostro entre las manos) ¡Mi suerte se decide hoy! ¡Mi suerte!
Trofimov (Haciendo rabiar a Varia) ¡Madame Lopajin!
Varia. (Con enfado) ¡Estudiante eterno!... ¡Ya son dos las veces que le han echado a usted de la Universidad!. "



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