Las primas (fragmento)Aurora Venturini

Las primas (fragmento)

"Tan ocupada estuve en los últimos tiempos que no paraba en casa sino apenas para comer o comía por ahí algo liviano y fui perdiendo de vista a Petra, a Betina, a la tía Ingrazia y Danielito, a Rufina, porque volaba como un pájaro para cumplir compromisos contraídos lástima que nunca pude dar charlas por mi dificultad en la palabra hablada y los claros desérticos que se me hacían dentro de la cabeza donde iban a parar motivaciones inspiradas en objetos y sujetos en sentimientos o alegoría que después vertía en mis obras ya que yo significaba un nexo (diccionario) entre algo y alguien, algo que obligaba y algo que brotaba como agua de fuente y ahí estaba la creación.
Un atardecer vino Petra a contarme que lo que había propuesto al vecino ya se llevaba a cabo, una noche saltaba él otra ella trepaba y siempre practicaban lo que ustedes saben y les pido disculpa pero yo escribo francamente.
Le pregunté a Petra si ella sentía amor por el vecino y ella me dijo que sentía amor por el recuerdo de Carina que fue su hermanita embarazada por ese oso vende papas y que él estaba muy seguro de que ella lo adoraba porque para practicar eso que ustedes saben es necesario amar profundamente de otra manera él dejaría de amarla a ella y pensaría que era una prostituta significa que el papero algunos ideales confesaba pero el hecho de haberse aprovechado de la angelical Carina tiraba todo al piso de tierra del sucio galpón que compartía de vez en cuando con Petra.
Y así pasaron seis meses más que sumados al año en que empezó la gimnasia de salto y trepada hacían un año y medio y un día siempre a la hora crepuscular vino Petra y la noté extraña pálida y no diré temerosa porque la enana liliputiense no temía a nada y para mí que si hubiera cometido un delito por ejemplo envenenar a la mujer del vecino papero le sería fácil escurrirse por cualquier hendedura como una cucaracha. Igual le manifesté que la notaba nerviosa y notaba que mantenía la manecita de mona tití en el bolsillo y como yo observé eso quitó la manecita de ahí y se arregló el flequillo que decoraba su frentecita pero no me convenció la simulación de tranquilidad exagerada por el apronte de sacar la mano de un lugar y llevarla a otro mirando a ver si convencía su actitud que no me convenció y volví a rogarle esta vez que no fuera a herir ni con el pensamiento a la papera que era tan inocente como Carina aunque vieja y ordinaria y me juró por la memoria de la finadita y del bebé que nunca ideó lastimar a la papera ni con el pensamiento y me tranquilizó.
Recién ahora sé que no soy tan intuitiva.
Esa noche me acosté a las doce y no podía dormir cuando oí los alaridos de la vecina la mujer del papero que esa noche le tocaba esperar a Petra para lo que ustedes saben y junto con los gritos de la mujer oí un golpe a la puerta de mi dormitorio y era Petra que en seguida pasó a mi bañito a bañarse y lavar ciertas prendas íntimas. Nadie oyó su desesperada visita diré y fui al baño y estaba dentro de la bañadera jabonándose y vi que el agua estaba rosadita como cuando se lavan los trozos de pata muslo gallináceos y Petra me dijo cerrá la puerta y vamos a dormir las dos juntas y mañana vos decís que pasé toda la noche durmiendo aquí y yo le aseguré que cumpliría pero que ella me asegurara que la sangre no era de la mujer del vecino y juró de nuevo que no.
Yo que había oído los gritos de la mujer supuse que ella no era la victimada (diccionario).
Ayudé a bañarse a Petra hasta borrar cualquier manchita de sangre también de su ropa que pusimos a secar cerca del horno y del fogón y cuando agarré la casaca cayó del bolsillo un cortaplumas que sumergí en la bañera y Petra me indicó que me pusiera los guantes de goma y volviera a lavar el cortaplumas que según me dijo era una navaja sevillana y le hice caso sequé la navaja y la envolví en un papel de diario.
Después Petra habló a tía Ingrazia madre de ella y le explicó que fuimos a caminar y como era tarde se quedaría a dormir en mi casa también para ayudarme a limpiar la habitación salpicada de pintura y a mí me rogó que si alguien preguntaba si ella había pasado la noche en mi casa dijera que sí y que repitiera todo cuanto ella dijera a su madre porque de otra forma se vería en problemas y nos fuimos a dormir que buena falta nos hacía.
Como yo no podía conciliar el sueño me levanté y fui a pintar dos cartones uno con la denominación de Enana desnuda y el otro con la denominación Enana vestida y en caso de que alguien dudara de su estada en mi casa el día y la noche anterior ahí estaba la prueba de que Petra no sólo ayudó sino también sirvió de modelo a su prima pintora, yo digna de respeto y conocida en el ambiente plástico. Ahora intuía horrores que a la mañana siguiente leería en el diario pero que por discreción no pregunté a mi prima y también por lástima y por el recuerdo vivo de la difunta Carina y su bebé.
Así las cosas Petra se levantó a cebar mate y admirada de sus retratos lanzó grititos de mónita del zoo y yo le dije que ella debía decir si la interrogaban que había posado casi durante toda la noche y ella me abrazó y exclamó sos una genia y seguimos tomando mate con factura hasta el mediodía en que abrimos el diario que yo había hojeado y le indiqué a Petra que leyera las noticias sin demostrar saber algo con antelación (diccionario) y que no hiciéramos ya comentario alguno sobre el sangriento episodio y como vivíamos cerca salimos a ver cuando la ambulancia escandalosamente sacó dentro de una bolsa supusimos un cadáver aunque sabíamos de qué se trataba. "



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