Recíproco (fragmento), de Ejercicios narrativosJosé Balza

Recíproco (fragmento), de Ejercicios narrativos

"Todo ocurrió después de mediodía, cuando el grupo, elástico y feliz, invadió ciertos lugares poco conocidos. Idea del negrito, por supuesto. Llegaron a un bar, con audacia pidieron cervezas; su propio bullicio alejaba el ritmo de moda, en el equipo eléctrico. Bromear, reír, hasta el momento en que "Ochopán" descubrió que la extensa sala con mesas (y casi sin clientes a aquella hora) limitaba a su derecha con las habitaciones de los dueños y por el otro lado con una pared alta, tras la cual se escuchaban risas de muchachas y vuelos de gansos. Planteó en seguida el problema: ¿qué había al otro lado, quiénes se reían de ellos? En principio nadie le hizo caso, pero a la cuarta cerveza la cosa se había convertido en un problema fundamental. El sentimiento de la suspicacia -que desconocían hasta ese instante- se instaló en la mesa, obsesivamente.
"Ochopán", sin duda, tuvo la idea, la solución. Cuando el mesonero se alejara, cuando el dueño entrara a alguna parte de la casa, él acercaría rápidamente su silla a la pared, flexionaría con velocidad y tendría tiempo de observar el misterio. Así fue. Todos en guardia, y de pronto el negrito saltó sobre su silla, rumbo a la pared. El movimiento, veloz; apenas tuvieron tiempo de verlo ascender, apoyándose en la pared. Pero todos -incluso el empleado y el dueño, que acaba de aparecer- pudieron ver un encuentro jamás soñado: mientras "Ochopán" asoma su fea e interrogadora cabeza sobre la pared, mientras hace equilibrio para captar cada detalle, desde el otro lado (¿tal vez sostenida igualmente con una silla, por amigas?) se eleva también una figura oscura, de moñitos, de grandes labios; una cabeza negra que parece repetir a la de "Ochopán", pero que él nunca imaginó encontrar.
Un grito mutuo lanza al muchacho de este lado lejos de la pared, contra el piso, donde rueda la silla: "Ochopán" cae casi desmayado del susto: mientras la negrita Goya Pagola chilla, asustada por el rostro inesperado que acaba de ver en la otra casa.
Un desacostumbrado encuentro de adolescencia, que se convierte en fecha singular para las andanzas del grupo. "



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