Obras morales y de costumbres (fragmento) Plutarco

Obras morales y de costumbres (fragmento)

"Después de haber introducido la abolición de las deudas, se propuso también repartir a partes iguales todo lo que había en las casas para hacer desaparecer por completo la desigualdad y disparidad. Pero, cuando se dio cuenta de que los ciudadanos aceptaban difícilmente la sustracción abierta de sus bienes, dejó sin valor las monedas de oro y de plata y decretó que se usaran solamente de hierro; y fijó el plazo de hasta cuándo se podía cambiar toda la hacienda por este dinero. Cuando se hizo esto, desapareció toda injusticia de Esparta, pues ya ni se podía robar, ni dejarse sobornar ni cometer fraudes ni hurtar, dado que ni era posible ocultar, ni envidiable adquirir ni sin riesgo usar, ni seguro exportar o importar. Además de esto, también proscribió de Esparta todo lo superfluo, por lo que ni mercader ni sofista ni adivino o mendicante ni artesano de objetos de arte entraban en Esparta, pues no les permitió poner en circulación moneda de valor, sino que introdujo solamente la de hierro, que en peso es una mina de Egina, pero en valor cuatro bronces.
Con el pensamiento de atacar la molicie y de acabar con la rivalidad por la riqueza, introdujo las comidas comunes. A quienes les preocupaba saber por qué había instituido esto y había dividido a los ciudadanos en armas en pequeñas compañías, les dijo: «Para que reciban las órdenes con presteza y, en caso de que tramen alguna revolución, la falta sea entre pocos, y para que exista igual porción de comida y de bebida, y para que no sólo en comida y bebida, sino también en cama y en mobiliario o en cualquier otra cosa, no tenga en conjunto el rico más que el pobre».
Después de haber hecho que la riqueza no fuera envidiable al no poder nadie ni hacer uso de ella ni mostrarla, dijo a sus amigos: «¡Qué bello es, compañeros, mostrar, a través de los hechos cómo la riqueza en realidad es ciega! "



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