Piedra de mar (fragmento)Francisco Massiani

Piedra de mar (fragmento)

"En el espejito nuevamente yo. Yo que camino. Yo que me paso el dedo por el mostacho. Y que vuelvo a darle otra nalgada:
Ella. Mi pequeña Paula.
-Pierre.
Y yo:
-Ven.
Paula obedece, y paf, ya estoy desnudo. Es algo maravilloso. Paula fuma, y yo miro el techo. Paula bota el humito muy cerca de mi brazo, y yo entonces la beso y le cubro su seno blanco con mi mano peluda. A pesar de que estoy de espaldas, me veo mi espalda y le beso las piernas, y además, como si fuera poco, logro ver la lámpara. Es algo sencillamente increíble. Cuando termino de besarle el cuello, Paula me dice:
-¿Por qué? ¿Por qué, Pierre?
Y yo que soy brillante, inteligentísimo, le digo:
-Enero.
Así mismo.
Y paf, estoy en la sala rodeado de gente con un vaso en la mano. Mientras lo veo, un noble calvo me llama hijo y me da una palmadita en el hombro. Yo lo beso, y paf, en el carrito.
-Es tarde -le digo a Paula.
-Lo ha sido siempre, Pierre.
Me dice Paula. Y ahora estoy viajando por una carretera y es de noche. De repente veo las hojas de un árbol. Y entre las hojas un pequeño pájaro que salta. Le veo las patas. Y las alas. Y estoy tan cerca que puedo romperle sus desnutridos tobillos. El pájaro salta y yo caigo sobre un césped. Sin embargo, no me mato. En realidad no me lancé del árbol, porque estoy en un campo abierto. Los árboles se ven lejísimos. Tampoco es de noche. Paula está acostada como un tronco y millones de mariposas azules vuelan sobre su nariz. Me río y ella ríe. "



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