The Diviners (fragmento)Rick Moody

The Diviners (fragmento)

"Mantuvo a los niños en la guardería mientras sus madres trabajaban en Manhattan. Ella les cantaba a estos niños canciones de importantes intérpretes estadounidenses de la era de las grandes bandas. Ni uno solo de estos niños le dijo a ella: Tu aliento huele como si hubiera un muerto en tu boca. Les solía regalar chocolatinas; le gustaba advertirles sobre los graves peligros del contacto amoroso. Les aconsejaba a esos pequeños niños y niñas: Evitar llegar a sentirse enardecidos. No estar nunca solos en una habitación con un hombre que sea demasiado delgado. Nunca caminar cerca de un automóvil parado si tiene las ventanas polarizadas. Luego les hablaría de las constelaciones, cómo habían sido catalogadas durante el Imperio Romano. Ella sabía acerca del Imperio Romano por su padre y también por los sacerdotes en el patio del colegio de Dyker Heights, donde había vivido siendo niña. Ella también había visto una vez una miniserie acerca del Imperio Romano. Los emperadores se envenenaban unos a otros. Los emperadores sabían mucho acerca de venenos. Ella alzaba y llevaba a los niños, y los besaba en sus sucios cuellos. No es justo que Emilia de la tienda de raviolis considerara siquiera decir nada acerca de la colitis, el gas, la cefalea, las callosidades, las costras, la respiración o la alopecia. O acerca de la ceguera, o la incipiente sordera, o el hecho de que Rosa estuviera demasiado delgada. Sus vestidos colgaban de ella del mismo modo que las sábanas que cubren los muebles en las casas cerradas. "


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