Pieza costumbrista (fragmento)Robert Graves

Pieza costumbrista (fragmento)

"Todos sacamos papeletas del sombrero del obispo —un sombrero con fascinantes encajes— y nos dispusimos a contar nuestras inverosímiles historias por el orden que nos había asignado el destino. Aparte de Mungo y de mí, cada uno de los presentes era un auténtico narrador. Les aseguro que escuchar a Charlie Batta, que rompió el fuego, contarnos cómo interpretó el papel de Hamlet en versión muda en un sótano lleno de bandidos corsos que le tenían como rehén, y cómo le escoltaron luego triunfalmente hasta Ajaccio, renunciando a los tres mil soberanos en que había sido valorado y disparando al aire sin cesar en señal de alegría y en tributo a su arte, eso merecía docenas de jarrones de plata. Y el valiente Scrymgeour, de safari en el África oriental alemana, cuando cazaba hipopótamos y rinocerontes a diestra y siniestra… Bueno, ¡cómo nos tuvo en vilo Scrymgeour! Luego vino el de la Royal Academy (ya les he dicho su nombre, pero se me ha vuelto a olvidar; tenía una barba de chivo, pequeña y pelirroja, ojos de color cerveza de jengibre, y según él era el causante de haberse vuelto a poner de moda el chaleco amarillo de cazar, aunque en esto estaba equivocado). Nos contó el encuentro con una muchacha gitana en un bosque cerca de Budapest —precisamente la mujer que había imaginado para su cuadro La hechicera— a quien persuadió, con monedas y palabras cariñosas en lenguaje huno, para que posara desnuda, después de lo cual pintó aquellas curvas y aquellos contornos de Juno, aquellos delicados tonos de piel —y todo lo demás, ya saben— con inspiración extática y exactitud anatómica, y mientras pintaba tranquilamente, el amante de la muchacha había entrado en la gruta y le estaba apuntando con una pequeña escopeta taraceada. "


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