Un peso en el mundo (fragmento)José María Guelbenzu

Un peso en el mundo (fragmento)

"Los mortales hablan con las figuras de esa urna; los mortales escuchan al ruiseñor. Tu visión es más descarnada, es de una indiferencia tal que los seres humanos casi se ven obligados a prescindir de la vida para vivir. Sin embargo, tengo la sensación de que estás fingiendo.
No he dicho que prescindan, he dicho que yerran cuando atribuyen a la vida lo que ellos y sólo ellos construyen como valores exigentes. Pero podría estar fingiendo, en efecto. ¿No te convencen mis pensamientos? Tanto da. La cuestión sigue siendo el apartamiento de la vida. Si la vida es como es, si transcurre con esa majestuosa indiferencia hacia nosotros, da lo mismo si estoy fingiendo o diciendo lo que verdaderamente pienso. Se trata de lucubraciones para pasar el tiempo que nos queda de vida. Es una ilusión que nos entretiene. Es más noble que andar obsesionado con el fútbol o con la miseria de la vida política o con el tumulto ensordecedor de la vida informática. Si presto atención, oigo por todas partes voces que se definen como verdaderas por el mero hecho de hablar, que se asientan exclusivamente en afirmaciones, que han desterrado de sí la duda, que confunden la libertad con el descaro y la independencia personal con la capacidad de denunciar frenéticamente a los demás; y, por todo ello, son voces que creen que el fin justifica los medios y el primero que pretenden justificar es su propia impunidad. Eso es lo que oigo si presto atención. También por eso estoy aquí retirado. Pero no me mires de ese modo. Recuerda la última frase de aquella novela que leías en tu juventud universitaria: «Pues bien, ya que no podemos cambiar el mundo, cambiemos al menos de conversación». Entonces te fascinaba, ¿recuerdas? ¡Tantas veces me la repetiste! ¿Es que ahora no aprecias su ironía, su agudeza, su impotente certidumbre? Podría estar fingiendo, sí, y tanto daría. Pero aún me queda un resto de indignación que no he conseguido eliminar. Gracias a él, te estoy hablando así y me intereso por tu problema, un problema que desdeñaría si estuviese fingiendo. Sin embargo, estoy intentando eliminar ese resto de indignación, así que aprovéchate; dentro de poco es posible que lo consiga: entonces te escucharé con la misma indiferencia con que la vida nos escucha reír o llorar. "



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