Para una sociología de la novela (fragmento)Lucien Goldmann

Para una sociología de la novela (fragmento)

"Al lado de esta total unión de Kyo y May, en la que no sería posible disociar de ninguna forma la relación privada de la acción revolucionaria, al lado de esta totalidad realizada, está la otra relación entre hombre y mujer descrita en la novela, la que se da entre Ferral y Valeria (apenas hay, además, sino algunas alusiones a las relaciones eróticas de Tchen con las prostitutas), relación completamente desvalorizada y degradada; nada hay de sorprendente en el hecho de que su desvalorización signifique necesariamente un cambio de naturaleza en La condición humana. No hay dominación ninguna, ningún predominio del hombre. Valeria se rebela y, para humillar a Ferral, le da cita con un canario en el hall de un hotel a la vez que a otro personaje del mismo mundo. Valeria no acudirá y los dos hombres se encontrarán frente a frente, ridiculizados, seguidos de sus boys que se llevan las jaulas con los pájaros.
Para vengarse, Ferral llenará de pájaros la habitación de Valeria, en ausencia de ésta. El resultado no se expresa; en realidad, no hace ninguna falta: la relación se difumina en lo irrisorio.
Y, sin embargo, esta relación de dominación erótica era en Los conquistadores y en La vía real, en el plano de la vida privada, el valor por excelencia que permitía a Garin y a Perken afirmarse en la vida y sentir la existencia.
Al lado del amor, la muerte constituye otro acontecimiento que forma parte de la existencia de los principales personajes de la novela. Al evocar el instante en que Kyo traga el cianuro y recuerda con más intensidad la presencia de May, hemos indicado la significación y la función que tiene la muerte para los revolucionarios de La condición humana, significación y función que son distintas e, incluso, opuestas, de las que tenían para Garin y Perken en las novelas precedentes.
En Los conquistadores y en La vía real la muerte era, en efecto, la realidad inevitable que convertía en precarios y provisionales todos los valores intramundanos, vinculados a la acción, que los aniquilaba retroactivamente, conduciendo al hé­roe a lo informe y a la soledad absoluta, mientras que, por el contrario, en La condición humana es el instante en que se realiza enteramente la unidad orgánica con la acción y la comunidad con los demás camaradas. En las novelas anteriores, la muerte rompía todos los lazos entre el individuo y la comunidad. En La condición humana asegura la superación definitiva de la soledad. Entre los personajes que encarnan el grupo revolucionario propiamente dicho, se nos describen dos muertes, la de Katow y la de Kyo. Hemos hablado ya de esta última: Kyo morirá encontrando no sólo a May, sino también a Katow,-a sus camaradas y, sobre todo, el sentido mismo de su lucha y de su existencia. Por ello su muerte no es un final, porque su vida y su lucha renacerán en todos aquellos que, después de él, continuarán su acción. "



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