Medicina veterinaria (fragmento)Andrea Palladio

Medicina veterinaria (fragmento)

"Son muchos los que curan a los bueyes con tallos de nueza blanca y vainas. Algunos mezclan con vino una camisa de culebra machacada. Sirve también de medicamento el sérpol triturado con vino dulce y la cebolla albarrana, partida, macerada en agua. Todos los brebajes antedichos administrados durante tres días en sendas raciones de tres heminas de bebida, purgan el intestino, y al echar fuera los males hacen recobrar las fuerzas.
No obstante, se considera especialmente saludable el alpechín, con tal de mezclarlo con un poquito de agua y de que el ganado se acostumbre a él. Este tratamiento no puede aplicarse directamente sino que, en primer lugar, se espolvoreará sobre los alimentos, después se hace la medicación con una poca cantidad de agua y luego se mezcla a partes iguales y se les da a pasto.
En ninguna época, y menos aún en verano, es bueno hacer correr a los bueyes dado que esto les mueve el vientre o les provoca fiebre. También hay que tener cuidado de que no se cuele al establo ningún cerdo ni gallina, porque sus deyecciones, si se mezclan con el forraje, causan la muerte de los bueyes. Una cerda enferma puede provocar la peste y cuando ésta sobreviene al rebaño, hay que cambiar inmediatamente de medio climático, hay que cambiar de lugar y hay que buscar zonas distantes, distribuyendo en lotes el ganado y, además, deben separarse los enfermos de los sanos de forma que no quede por en medio ninguno que infecte por contagio a los demás; y, una vez que los hayamos apartado, deberán encaminarse a lugares donde no paste ningún otro ganado para evitar que a su llegada les transmitan la epidemia también a ellos. No obstante, hay que vencer las enfermedades por graves que sean combatiéndolas con remedios específicos. "



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