Encuentro entre Descartes y el joven Pascal (fragmento)Jean Claude Brisville

Encuentro entre Descartes y el joven Pascal (fragmento)

"Descartes. El hecho de saber que vamos a morir, ¿debe impedirnos vivir y pensar? Yo confío más en Dios que usted. Si mi alma le pertenece, el uso que hago de mi mente depende de mi voluntad. Seré, en la medida en que piense. En cuanto a lo demás...
Pascal. ¿Es así como se puede definir la eternidad? Para mí lo demás es el todo.
Descartes. Un todo del que jamás tendremos aquí abajo conocimiento, y eso es lo que le asusta, y lo que no acepta. Usted intenta alcanzar lo inalcanzable.
Pascal. Sólo trato de sondear el abismo, y de sufrir atracción.
Descartes. Para mí, reflexionar sobre la muerte, el infinito y la eternidad, es un trabajo que sobrepasa mi inteligencia. No quisiera abusar del poco tiempo de ocio que me queda empleándolo en escudriñar semejantes dificultades.
Pascal. Todo lo confía a la inteligencia. Por supuesto ella nada puede hacer en estas cuestiones, y ocupa para mí en el orden de cosas comprensibles el mismo lugar que nuestro cuerpo en la inmensidad de la naturaleza. Tanto como decir el último.
Descartes. ¿Y qué pone en primer lugar?
Pascal. Un sentimiento que parece no haberle afectado.
Descartes. Nómbrelo.
Pascal. La miseria humana.
Descartes. Me ha afectado tanto como a usted, pero de forma menos abstracta. A su edad, pocas veces se ha visto morir a las personas amadas. A la mía, la cosa cambia. (Un tiempo) Conocí a cierta mujer en Holanda, una sencilla sirvienta, que hizo vibrar mi corazón. La hija que tuve con ella, y que pusimos por nombre Francine, tenía tan sólo cinco años cuando enfermó de fiebre escarlatina. Murió el 7 de septiembre de 1640. Jamás olvidaré esa fecha. Es el día en que sufrí el dolor más espantoso que jamás haya sentido. "



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