La voz del deber (fragmento)Pedro Marquina

La voz del deber (fragmento)

"Manuela.
¡Qué corazón ! si supiera
que no soy merecedora
de su amor, y lo que quiero
noticiarle es mi deshonra!..
Dándome su honrada mano
piensa hacerme venturosa,
y yo, ingrata á sus favores,
no le amo ; la memoria
de mi amante, por mas que hago
mi corazón no abandona.
¡Ahí Pablo, cuan desgraciada
me ha hecho tu pasión loca!
ella me obliga á enqañar
al tío Lino que me adora. —
Mas yo no debo engañarle;
quiera ó no quiera, mi boca
le advertirá mi infortunio
y si aun así me perdona
y persiste en su proyecto,
mi conciencia acusadora
tranquila ya, cumpliré
con mis deberes de esposa.
Manuela. ¡Dios mío! ¿qué es lo que pasa
que así turba su alegría?
¿Qué es eso?
Lino. Nada, hija mía,
nada malo pa mi casa.
Manuela. Respiro.
Lino. Ha venido el chico
de la Antonia...
Manuela. ¿Y qué?
[...]
Lino. ¡Bueno! ¡bueno!., abre el armario
y saca lo necesario;
ya sabes... Que tenga fé,
díle, y que gaste sin miedo.
El pobre llora y se afana,
siempre pensando en mañana
y vamos que yo no puedo
oírlo, me hace llorar...
Manuela. Le vá á dar una alegría. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com