Clausewitz en los extremos (fragmento)René Girard

Clausewitz en los extremos (fragmento)

"El islamismo, en su primigenio desarrollo histórico, conquistó mediante lo religioso. Eso lo hizo fuerte. De allí la solidez con que también se implantó. El brío revolucionario acelerado por la epopeya napoleónica fue contenido por el equilibrio de las naciones. Pero estas últimas se enardecieron a su vez y rompieron el único freno posible para el despuntar de las revoluciones.
Es preciso cambiar radicalmente nuestros modos de pensamiento, e intentar comprender sin a priori alguno ese acontecimiento, valiéndonos de todos los recursos que puede proporcionarnos la islamología. Hay que poner manos a la obra, que es inmensa. Personalmente, tengo la impresión de que esta religión hizo pie sobre lo bíblico para reelaborar una religión arcaica más poderosa que las demás. Amenaza con volverse un instrumento apocalíptico, el nuevo rostro de la escalada a los extremos. Mientras no hay más religión arcaica, todo sucede como si existiese otra, calcada de lo bíblico, hecha a expensas de una versión de lo bíblico algo transformada. Sería una religión arcaica reforzada por los aportes de lo bíblico y de lo cristiano. En efecto, lo arcaico se había evaporado frente a la revelación judeocristiana. Pero el islamismo, por el contrario, sobrevivió. Mientras el cristianismo, dondequiera que ingrese, suprime el sacrificio, el islamismo da la sensación de situarse por delante de ese rechazo en varios aspectos.
Hubo, por cierto, resentimiento en su actitud con relación al judeocristianismo y a Occidente. Sin embargo, también en ese caso todo radicaba en una nueva religión: no podemos negarlo. La tarea que tendrán que emprender los antropólogos será mostrar cómo y por qué ocurrió. En efecto, en ciertos elementos de esa religión hay un vínculo con la violencia que no comprendemos y justamente por ello es tanto más inquietante. Para nosotros, estar dispuestos a pagar con nuestras vidas el placer de ver morir al otro no significa nada. No sabemos si esos fenómenos obedecen o no a una psicología peculiar. Y tampoco puede uno ya documentarse, visto que el terrorismo es una situación inédita que saca provecho de los códigos islámicos, pero que bajo ningún término es reducto de la islamología clásica. El terrorismo actual es nuevo, aun desde un punto de vista islámico. Es un esfuerzo moderno por contrarrestar la herramienta más poderosa y más refinada del mundo occidental: su tecnología. Lo hace de un modo que no comprendemos, y que acaso el islamismo clásico tampoco comprenda. "



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