Historia de un continente (fragmento)John Iliffe

Historia de un continente (fragmento)

"Sobre este telón de fondo tuvo lugar el acontecimiento más importante del África occidental del siglo XIX, la yihad de 1804, que unificó las tierras de los hausa bajo el califato de Sokoto. Se inició por razones internas. Los sabios africanos occidentales estaban sin duda al tanto de los alborotos y los aires de renovación que soplaban por todo el mundo islámico, pero ni en los escritos del líder de la yihad, un sabio fulbe de la cofradía Qadiriya llamado Usumán dan Fodio (1754-1817) ni en los de sus compañeros se aprecia gran interés por las cuestiones internacionales ni por las yihads del siglo XVIII de Futa Jalon y Futa Toro. Las expectativas mahdistas eran algo corriente al acercarse el siglo XIII musulmán, y Usumán llegó incluso a creerse el Muyaddid (renovador) que precedía al Mahdi. Pero la yihad fue sobre todo el resultado de las contradicciones que el crecimiento del islam había ido creando en los reinos hausa, sobre todo en el más poderoso, Gobir, patria de Usumán. Hacia 1788, un gobernante benévolo declaró exenta de impuestos a la creciente comunidad musulmana, les permitió llevar las ropas distintivas del islam y admitió a cualquiera como miembro. Sin embargo, tras su muerte, hacia 1790, sus sucesores, temerosos, cancelaron esos privilegios. Usumán se retiró a su comunidad rural, reclutó partidarios, predicó en lengua vernácula a los campesinos fulbe y hausa de los alrededores, armó a sus seguidores y desobedeció la orden de abandonar el reino. Las fuerzas de Gobir atacaron en 1804; los musulmanes las rechazaron y la guerra empezó.
Usumán proclamaba que los eclécticos gobernantes de los hausa veneraban en muchos lugares ídolos, árboles y rocas, ante los que realizaban sacrificios, matando a sus súbditos y saqueando sin que la ley islámica les diese ningún derecho a hacerlo. La crítica le granjeó las simpatías de seguidores heterogéneos. Su núcleo era la comunidad de jóvenes estudiantes devotos, casi en un 80 por 100 de origen fulbe. La guerra en sí concitó en muchos pastores fulbe, hombres aguerridos, hostilidad hacia las ciudades, los gobiernos y los impuestos. Los campesinos hausa compartían esa animadversión y algunos se unieron al movimiento, haciendo frente a la caballería de sus gobernantes con sus arcos, sus 20 caballos y su elevada moral. La lucha en Gobir generó tensiones a lo largo y ancho de las tierras hausa. En el norte, donde los pastores fulbe eran más numerosos, los gobernantes hausa afirmaban que la yihad era una rebelión fulbe para acabar con los pastores, que les obligaba frecuentemente a emprender el exilio hacia el norte, mientras enérgicos gobiernos fulbe ocupaban su lugar. "



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