Veo a Satán caer como el relámpago (fragmento)René Girard

Veo a Satán caer como el relámpago (fragmento)

"La ritualización del asesinato es la primera y más fundamental de las instituciones, la madre de todas las demás, el momento decisivo en la invención de la cultura humana.
El poder de hominización reside en la repetición de los sacrificios realizados con un espíritu de colaboración y armonía al que deben su fecundidad. Tesis que otorga a la antropología la dimensión temporal que le falta y concuerda con todas las religiones respecto a los orígenes de las sociedades.
Los conflictos miméticos debieron de surgir con la máxima violencia a partir del momento en que la criatura prehumana cruzó cierto umbral de mimetismo y los mecanismos animales de protección frente a la violencia (dominance patterns) se hundieron. Pero esos conflictos produjeron enseguida su antídoto y dieron origen a mecanismos victimarios, divinidades y ritos sacrificiales que no sólo moderaron la violencia en el seno de los grupos humanos, sino que canalizaron sus energías en direcciones positivas, humanizadoras.
Dado el mimetismo de nuestros deseos, éstos se asemejan y se reúnen en pertinaces, estériles y contagiosos sistemas de oposición. Son los escándalos. Y éstos, al multiplicarse y concentrarse, sumen a las comunidades en crisis que van exasperándose progresivamente hasta llegar al instante paroxístico en el que la unánime polarización frente a una víctima única suscita el escándalo universal, el «absceso de fijación», que apacigua la violencia y recompone el conjunto descompuesto.
La exasperación de las rivalidades miméticas habría impedido la formación de sociedades humanas si, en el momento de su paroxismo, no hubiera producido su propio remedio. Dicho con otras palabras, si no hubiera actuado el mecanismo victimario o mecanismo del chivo expiatorio. Así pues, este mecanismo, del que a nuestro alrededor sólo podemos ver hoy atenuadas supervivencias, tuvo realmente que reconciliar a las comunidades dotándolas de un orden ritual y, a continuación, institucional que les asegurara la permanencia en el tiempo y una relativa estabilidad. Las sociedades humanas, pues, tuvieron que ser hijas de lo religioso. "



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