Cuerpos del rey (fragmento)Pierre Michon

Cuerpos del rey (fragmento)

"Existe un recurso muy somero y arcaico para enderezar esa doble perversidad de las cosas, ese doble rechazo: no ser el antepasado fundador y no poder tocar las bragas de la hermana. Ese recurso con tamaño de elefante lleva también, por suerte, en el Sur nombre de animal, White Mulé, la muía blanca, una de cuyas variantes es el whisky bourbon. El elementalísimo y disponible aguardiente. Una poderosa retórica que puede uno echarse al coleto y le causa el mismo efecto que un obús shrapnell y una niña. Vale para todo, tiene cualesquiera efectos y prescinde de cualquier causa que no sea el hecho de apurar vaso tras vaso: los contrarios revolotean ahí con tal violencia que es ya imposible desentrañarlos, como sucede en la alta retórica isabelina. Somos el abuelo y la niña, somos el cadáver, somos la bandera, el harapo, somos el Sur. Y como esta vez nos hemos echado al coleto el elefante, pisoteamos en nuestro mismísimo fuero interno todos esos avatares nuestros, portentosos y aborrecibles, todo cuanto queremos ser, todo cuando tememos ser, y todo cuanto somos. Esa danza contra natura tiene, además, la ventaja de llevar en sí su propio castigo: al menos caemos de verdad bajo el elefante, que dobla las patazas y se nos sienta encima durante toda la noche, clavando los colmillos en el entarimado a ambos lados de nuestra cabeza. Ese mago, ese bailarín de seis toneladas, tiene también poder para acelerar las combustiones y aproximar nuestra existencia cuanto sea posible hacerlo a la de un lucky strike. Y ese elefante tengo la seguridad de que Faulkner lo está viendo, no sólo en esta foto, sino en todas: o lo monta como un cornac o está desplomado debajo, según; pero es su compañero, su prójimo, su ángel tutelar y su asesino, y siempre aparece en una esquina de la foto. Entra dentro de lo posible que en esta foto de Cofield, a los treinta y cuatro años, vea ya que le va a deber la muerte, en fin, no del todo: la muerte, con maravilloso tino, recurrirá al pretexto del caballo llamado Stonewall, sí, igual que Stonewall Jackson, el bestial héroe de Manassas, el general de los ejércitos de Caín, el amigo del antepasado. Así pues ese muro de piedra con cuatro patas había de tirarlo jodidamente al suelo, y murió en pocos días, con el viejo elefante encima del pecho. "


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