Franny y Zooey (fragmento)Jerome David Salinger

Franny y Zooey (fragmento)

"Zooey giró en redondo para mirar a su madre. Y en este momento la miró exactamente del mismo modo como la habían mirado, en un momento cualquiera, en un año cualquiera, todos sus hermanos y hermanas (y en especial sus hermanos). No sólo con asombro objetivo ante la revelación de una verdad, fragmentaria o no, a través de lo que a menudo se presentaba como una masa impenetrable de prejuicios, frases hechas y monotonía, sino con admiración, afecto y, en la misma medida, gratitud. Y, tanto si era extraño como si no, la señora Glass aceptaba invariablemente este «tributo», cuando se le ofrecía, con un hermoso talante. Miraba a su vez con gracia y modestia al hijo o la hija que le había dedicado esta mirada. Ahora obsequió a Zooey con esta expresión graciosa y modesta.
—Es cierto —dijo, sin sombra de acusación en la voz—. Ni tú ni Buddy sabéis hablar con la gente que no os gusta. -Reflexionó—. Mejor dicho, a quien no amáis —rectificó, y Zooey siguió contemplándola, sin afeitarse—. Esto no está bien —continuó, triste y gravemente—. Cada vez te pareces más a Buddy cuando tenía tu edad. Incluso tu padre lo ha advertido. Si alguien no te gusta a los dos minutos, le descartas para siempre. —La señora Glass paseó su mirada abstraída por las baldosas del suelo, hasta la alfombrilla azul. Zooey se mantenía lo más quieto posible, para no interrumpir su estado de ánimo—. No se puede vivir en el mundo con simpatías y antipatías tan marcadas —dijo la señora Glass a la alfombra de baño, y entonces se volvió de nuevo hacia Zooey y le dirigió una larga mirada, muy poco o nada moralizadora—. A pesar de lo que tú puedas creer, jovencito —añadió. "



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