Sobre la música (fragmento)San Agustín de Hipona

Sobre la música (fragmento)

"M. — Eso mismo es, en una palabra, lo que he pretendido de tus oídos. No en vano, efectivamente, el sentido se siente golpeado cuando de todas las sílabas espera un tiempo por cada una, sin ningún silencio interpuesto; una expectativa que, ciertamente, se ve defraudada por la concurrencia de las dos consonantes, t y η, que obligan a que la vocal precedente sea larga, y la extienden a dos tiempos. A este tipo los gramáticos lo llaman sílaba larga por posición. Pero, debido a la consabida indiferencia de la última silaba, nadie recrimina tal metro, aun cuando unos oídos puristas y severos, incluso sin acusador, lo condenen. Pues mira, te ruego, cuánta diferencia hay si en lugar de lo que es:
Male qui agit. Nihil agit
se dice:
Male qui agit. Homo petit.
D. — Esto sí que es claro y cabal.
M. — Nosotros, entonces, en aras de la pureza de la música observemos esto que los poetas no observan en aras de facilitar el canto: que cuantas veces, por poner un ejemplo, nos sea necesario intercalar algunos metros, en los que nada se le deba a un pie que haya que compensar con un silencio, pongamos como últimas sílabas las que la ley del ritmo en cuestión exige, a fin de que volvamos del final al principio sin choque alguno contra los oídos ni falsedad en la medida, concediéndoles, no obstante, a aquéllos que finalicen tales metros como si después nada fueran a decir y que, por ello, constituyan impunemente como sílaba final bien sea una larga, bien sea una breve. Pues en el flujo continuo de los metros quedan más que abiertamente convencidos por el juicio de los oídos de que no deben poner como última sílaba más que la que hay que poner, de acuerdo con el derecho y la razón del propio metro. Ahora bien, esta continuidad se produce cuando al pie no se le debe nada por lo que nos veamos obligados a hacer un silencio. "



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