Las encrucijadas del laberinto (fragmento)Cornelius Castoriadis

Las encrucijadas del laberinto (fragmento)

"Mas recientemente, un nuevo acercamiento, neo-formalista o estructuralista, ha sido adoptado con el propósito de la unificación de las ciencias, en la creencia de que iba a permitir una matematización sin recurrir a la medida. Incluso suponiendo que el programa estructuralista podría ser realizado, solo podría ser un punto dentro de una unificación parcial de ciertos aspectos desconectados de ciertas disciplinas antropológicas, precisamente aquellas que se han prestado a un tratamiento de este tipo. Incluso si el método estructuralista es restringido en su aplicación al campo de la lingüística, donde se originó, es más que dudoso de que sea capaz de asir la naturaleza esencial del fenómeno en cuestión, más bien es, de hecho, capaz de tomar conocimiento de unos pocos, y en ultima instancia secundarios, componentes de este fenómeno. Además, el estructuralismo es incapaz de dar comienzo a las cuestiones que emergen respecto a las cuestiones de la interrelación e integración de las diferentes estructuras a encontrar en un orden social dado, o en la lingüística, o en la economía o con respecto al poder. Hablar de homologías estructurales entre oposiciones fonemáticas y formas de poder en una sociedad, o de una estructura global en la cual ellos tendrían en común suena mas a una broma que a un programa de investigación. Por otra parte, incluso si las cuestiones suscitadas por diferentes estructuras fueran resolubles de esta manera, uno necesitaría investigar las razones de esas diferencias y de la secuencia cronológica en la cual ocurren. ¿Cómo - entender la conexión entre sucesivas formas históricas? ¿Cuál es la fuente de esa otredad, de ese poder innovador, que es como mucho una característica de la historia, tal como es su continuidad sui generis? El problema es fundamental, pero cede tan poco a cualquier aproximación estructuralista que los estructuralistas no han encontrado mejor camino de defensa que el de negar su existencia o importancia.
Aquí también el intento ha sido el de matematizar o formalizar sin consideración alguna acerca de si hay condiciones que permitan una formalización, y si es posible, de qué tipo. El fenómeno social evade el alcance no solamente la teoría de la medida y el análisis clásico, sino también las categorías mucho más básicas para la matemática moderna: la relación de orden, la relación de equivalencia, función, no tiene apoyo sobre lo que esta implicado esencialmente en tal fenómeno. Si la ingenua cuantificación en el campo de la antropología puede ser comparado, con un poco de malicia, al esforzado análisis de una galería de arte en términos del número y del área total de superficie de las pinturas conservadas en ella, entonces podría ser incluso menos malicioso comparar al estructuralismo con un esforzado análisis en términos de si esas pinturas han sido asignadas a diferentes salas de la galería de acuerdo a las escuelas de pintura y los diversos temas representados. El ejercicio es en ambos casos realizado fácilmente, y a bajo costo. En ningún momento se considera la pintura. ¿Qué podría saber del Louvre si meramente supiera que un paisaje danés excluye la presencia de un retrato italiano en la misma sala e implica la existencia de un paisaje marino inglés en la sala adjunta? "



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