Las bragas (fragmento)Carl Sternheim

Las bragas (fragmento)

"Scarron. Yo juzgo al hombre simplemente en virtud de su grado de contribución al desarrollo espiritual del género humano. Héroes son los grandes pensadores, poetas, pintores, músicos... El lego es más importante en la medida en que los conoce.
Mandelstam. ¡Y los grandes inventores!
Scarron. Pero sólo en tanto en cuanto ellos hacen más fácil a la humanidad el intercambiar más rápidamente los pensamientos de los genios.
Theobald. ¿Y dónde coloca usted los sentimientos?
Scarron. ¿Cómo?
Theobald. ¿No me he expresado correctamente? Que cómo utiliza usted el corazón...
Scarron. El corazón es un músculo, Maske.
(Luise vuelve.)
Theobald. De acuerdo, pero tiene una condición especial, sobre todo para las mujeres.
Luise. (A Mandelstam con una manta.) Es lo suficientemente grande como para envolverle a usted.
Mandelstam. Muchas gracias.
Scarron. No me venga con que se trata del problema último, con esa simpleza; la hembra, la mujer, es para Dios algo delicioso, pero si un Shakespeare aborda el alma de Hamlet, o Goethe el conocimiento de un Fausto, entonces la mujer queda a un lado.
Mandelstam. Schwartz no pensó en su mujer cuando inventó la imprenta, ni Newton; y Edison y Zeppelin tampoco.
Luise. ¿Seguro?
Scarron. Podría jurarlo.
Mandelstam. Entonces yo juro con usted.
Theobald. Dejando un lado a Goethe y, por mí, también a Schwartz (algo es algo): las mujeres tiene, por así decirlo, su corazón.
Scarron. ¡Un músculo, Maske!
Theobald. Pero usted vive gracias a él; y excluye a la mitad de los seres sobre la tierra.
Scarron. Es cierto. Pero usted no es una mujer, así que debería regirse más por su condición masculina. Junto a todo lo doméstico, junto a la amistad que le une a su mujer, hay momentos en los que usted siente que les separa un abismo, donde lo masculino dentro de sí mismo le supera y le llena de un enorme orgullo. "



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