Muerte y supervivencia (fragmento)Max Scheler

Muerte y supervivencia (fragmento)

"A los seres policelulares mortales se opusieron los seres unicelulares inmortales. Y se imaginó que la muerte misma no es sino un fenómeno de adaptación de la vida a su medio. Ciertamente no hay que censurar al ingenioso y agudo investigador Weismann, que estableció esta teoría. No hizo otra cosa sino extraer las consecuenciás que derivan de la esencia del ideal mecanicista del conocimiento para el cual es la muerte algo trascendente. Pero los hechos son justamente más fuertes que los más bellos ideales de conocimiento. Y la serie de investigaciones de Ricardo Hertwig, por ejemplo, mostró independientemente de esa definición de la vida, filosóficamente insostenible, lo que ya Maupas había establecido para los infusorios (que pueden propagarse en parte por división y en parte por conjugación), a saber, que la propagación por simple división cesa, aun en condiciones optimales, incluso tratándose de los unicelulares de Weismann; aun manteniendo rigurosamente constantes las mismas circunstancias exteriores de la vida, por consiguiente, sin que sobrevenga catástrofe ninguna, simplemente por razones internas, la división de los seres unicelulares se agota si no tiene lugar una nueva conjugación, y la línea muere.
Existe un fenómeno absoluto de la muerte, vinculado a la esencia de lo vital y a todas las formas unitarias de lo vital. Existe así, no sólo una muerte individual, sino también una muerte de las razas y de los pueblos, y, como ya empieza a verse al haberse superado la ola darwinista, existe también una muerte de las especies, debida, no a la eliminación selectiva fundada en la variación de las condiciones vitales, sino al agotamiento interno de los agentes que dirigen la vida de la especie. Y no es que bajo los aparentes saltos bruscos se oculte una evolución y variación continuas, sino que bajo la aparente continuidad de los cambios y diferencias de los fenómenos y unidades vitales, se ocultan las más discontinuas diferencias de organización y las causas verdaderamente discontinuas de los procesos. Y la «muerte- significa siempre la cesación internamente determinada de un proceso, un fenómeno absolutamente incomparable con el perecer del mundo inorgánico. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com