Alexandra (fragmento) Licofrón

Alexandra (fragmento)

"E1 tercer Helén que irá a Chipre es Acamante, hijo de Tese, que irá a Troya; allí se enamorará de él Laodice
y parirá a Múnito, al que, recién nacido, entregará secretamente a Etra para que lo críe; Laódice, a la toma de la ciudad, morirá engullida por la tierra y llena de pena, mientras Etra devolverá el niño a su padre; ella fue capturada por los Dioscuros, que protegen sus cabezas con el cascarón del huevo de que nacieron y que respetaron los bienes que los Afidneos, al huir, habían dejado precintados, lo cual fue causa para ellos de gran honor y avance en el camino hacia la deificación. No envíes, Zeus, a los Dioscuros a Troya con intención de recuperar a Helena; que no traigan una escuadra contra la ciudad ni desembarquen frente a ella. Ni tampoco acudan a rescatarla sus aún más fuertes primos los Afarétidas , tan belicosos que ni aun las murallas de Troya podrían resistírseles; ni tampoco serviría de nada la valentía de Héctor, que está destinado por las profecías a matar al primer Helén que desembarque, lo cual sucederá a Protesilao, el mejor de los Griegos, que recibirá sepultura en la ciudad de Elayunte. Pero, aun contra toda esperanza, tenemos un protector en Zeus, que, cuando Paris visite Lacedemonia y sea acogido por los Dioscuros y Menelao, que le festejarán en sus hogares por temor al castigo de Zeus en su calidad de Xenio u Hospitalario, promoverá una disensión entre las dos parejas de primos y una lucha que se desarrollará cerca de Esparta y en la cual los Afarétidas realizarán hazañas que enorgullecerán a los habitantes de Feras. Idas matará a Castor, que le habrá acechado metido en un tronco hueco; Polideuces a Linceo; Idas lanzará a Polideuces uno de los sillares que componen el sepulcro de su padre Afareo; Zeus fulminará a Idas, y así el bronce y el rayo aniquilarán a los Afarétidas, de los que Idas se atrevió a desafiar a Apolo, que tuvo que aprestar contra él su arco. Y así los Afarétidas pasarán al Hades y los Dioscuros vivirán en él y en el Olimpo en días alternos por especial favor concedido a la piedad fraternal del superviviente Polideuces, Y, aunque ninguno de estos cuatro atacará a Troya, vendrán otros muchos, a quienes no podrá contener. "



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