L´androgyne (fragmento)Joséphin Péladan

L´androgyne (fragmento)

"Primeramente, encaminé mis pasos hacia la capilla y posteriormente decidí volver a la pensión, previendo que ella se iría en ese instante a sus aposentos. Ni siquiera cené. Mañana la escucharé dócilmente. Ahora en medio del sueño que sucede a la vigilia mi pensamiento se entretiene en todo un conglomerado de delicias y tristezas y ruego que nada me despierte de esta dulce absorción de mi ser, sintiendo que no me será posible revivir este sacro instante. Excúseme, su señoría, por todas las molestias que ello pueda ocasionar, pero simplemente dejo que la divina emoción haga vibrar y estremecer todo lo que soy.
Conviene prudencia en lo concerniente a la tribulación de las ánimas; de hecho la educación jesuítica lo prepondera desde los primeros días del noviciado. Estos artistas de la pedagogía tratan de insuflar en el ánimo infantil desde un principio el rigor devoto de una adecuada disciplina actitudinal, que permita una cierta libertad de expresión, a fin de discernir pronto cómo inculcarle al joven los adecuados preceptos, sin que por ello su ánimo se vea cruelmente zaherido. "



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