Kordian (fragmento)Juliusz Slowacki

Kordian (fragmento)

"Es posible que me sienta zaherido y azorado, pero como en un sueño mi pensamiento regresa a mi padre (...) Me siento como un dorado pez atrapado en una jaula de cristal, tratando de escapar de los duros bordes que conforman sus visibles fronteras y mis branquias no pueden llenarse de aire cristalino e intuyo que es como si todo el mundo nadara en aguas profundas. Navego en una cadena de meros recuerdos, permanezco...recuerdos que no oscilan en absoluto hasta que mis labios no emitan alguna palabra y mi infortunado espíritu se atribula en la oscura habitación de mi silente alma cual mar alunado en una ubicuidad que subyace en mí e incluso por encima de mí mismo... y el pálpito de la amada me enternece con su cercanía y mi convulso ánimo no se atreve siquiera a bendecir o maldecir sumido en el mortuorio sueño de una pregunta. Estoy pleno de indefensión como si fuera mi propio Edipo, errabundo ante la felonía inquisitiva del oráculo que resuelve todos los enigmas de este mundo, a sabiendas de que el mundo no es hoy más ingente ni tampoco más profundo. (...) ¿Liderará mi ánimo la estimulante quietud de un sentimiento angelical de forma que el marasmo de mis tórridos pensamientos y sentimientos no devengan en anodina miseria colindante con la amenazante tormenta? Hemos de resultar triunfantes hoy para poder gozar de la vida en el día de mañana. Una extraña curiosidad nos impele a deambular por los caminos de la vida y sólo atrae desgracias e infortunios, en vez de un sentido cabal que nos permita guarecernos de la tormenta. Se alegra mi atribulada alma y al fin puedo alzar mi vista desde la oscuridad del mar hacia la luna y sé que estás a mi alrededor, por encima de mí y en mí. (...) Entonaré un canto que enardecerá mi alma como una ígnea chispa y mi corazón, que estaba marchito, será envuelto por el perfume del aloe y en una hoja trazaré las letras de la palabra resurrección y aunque esa mera palabra plasmada por mí sobre el papel no me garantice la vida, ya no habré de temer más la sempiterna corrupción y mi ser no se desmoronará en un montículo de polvo cuando suene mi hora. "


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