Meir Erzofowicz (fragmento)Eliza Orzeszkowa

Meir Erzofowicz (fragmento)

"El silencio se cernió durante un instante sobre aquella pequeña habitación y el hombre que estaba sentado en la puerta cercana a su rabínica santidad hizo acopio de pensamientos y recuerdos. Después de un rato comenzó a hablar con voz ronca, con tonalidad cantarina.
"Lo he visto como mis propios ojos y lo he escuchado con mis propios oídos. Meir Ezofowich no ha celebrado el Kiddish con los miembros de su familia y regresó a su casa tras el Sabbath, después de haber permanecido con nosotros por algún tiempo. Y yo me atreví a inquirirle acerca de sus ocupaciones en ese período y, solícito, me respondió que había estado defendiendo la cabina de Abdel Karim y de su nieto del peligro de un asalto".
Se quedó de nuevo en silencio y su profunda voz bramó sobre las paredes de la clausurada estancia.
"Defendió a los herejes y violó los preceptos del Sabbath". "No se preocupó de resguardar la armonía de su alma durante el tiempo del santo reposo". "Semejante actitud debería ser motivo de excomunión. Los hijos de Israel deben evitar este tipo de infaustas tropelías y el Señor no puede mostrarse misericordioso y perdonar semejantes afrentas -clamó la profunda voz tras la puerta.
"Él dijo que en los libros sagrados de Israel no se hace mención alguna al Ain Sof y a las sefirot y que el Eterno no nos ordena perseguir a los herejes".
"Las abominaciones fluyen de los labios de ese joven. El alma de su bisabuelo, Hersh Ezofowicz, se ha adueñado de su cuerpo".
"¡Nassi! -exclamó Moshe en voz alta. Un murmullo indiferente tras la puerta le animó a continuar con la conversación.
"Él va a la búsqueda de la escritura de Mikael. Así lo he percibido claramente en su mirada. Y encontrará esos escritos, y se los leerá en voz alta a la gente y, entonces, el espíritu de Israel se levantará contra tus enseñanzas".
Hubo un profundo silencio después de estas palabras, y de nuevo resonó aquella grave voz.
"Cuando encuentre esa escritura, el peso de mi mano caerá sobre él y lo aplastará sobre el polvo. Moshe, ¿qué hizo después de la cena?".
"Fue a la casa de Jankiel y habló con el cantor, Eliezer. Yo pasaba por allí y pude verlos desde la ventana".
"Moshe, ¿quién más había allí?"
"Estaban Haím, Mendel, Aryel y Ber, el yerno de Saúl".
"¿Acerca de qué estaban hablando?"
"Nassi, mientras aguardaba en el resquicio de la ventana, toda mi alma se adhirió a mis oídos. Se lamentaban de ser cautivos de una gran tiniebla y de que peligrara la salubridad de la verdadera fe de Israel, como sucede con el agua cuando se vierte sobre ella un puñado de barro. Eliezer afirmó que llevaba lamentándose de esto ante el Señor hacía ya un largo tiempo, prorrumpiendo en canto y llantos; y Meir apostilló que cantar y llorar no era suficiente, sino que era necesario golpear y agitar el ánimo de la gente con una voz estruendosa y hacer algo para que ellos llegaran a ser totalmente diferentes de como eran en la actualidad".
"Una viperina grey" -siseó la voz tras la puerta de la cabina".
"Nassi, ¿quiénes son una viperina grey?" -preguntó Moshe humildemente tras un momento de silencio, y desde la oscuridad le llegó la siguiente respuesta:
"La familia Erzofowicz. "



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