Retrato de Marta Robin (fragmento)Jean Guitton

Retrato de Marta Robin (fragmento)

"¡Oh Trinidad Santa y Eterna! Os adoro y os alabo en Vos misma y en vuestras obras, en la unidad de vuestra esencia, en la igualdad de las Personas, en la profundidad de vuestra ciencia, en la inmensidad de vuestra sabiduría, en la extensión de vuestra providencia, en la belleza de vuestros misterios, en la obra de vuestras obras, que fue hacerse Dios hombre y una Virgen Madre de Dios. ¡Oh obra inefable e incomprensible!
Obra digna sólo de la grandeza y el poder del que la realizó. Obra maestra de vuestras obras, origen de vuestros misterios, expresión de vuestras grandezas, sol de vuestras maravillas. Obra que contiene vuestra esencia, se termina en una persona y produce la más eminente dignidad que haya en el ser creado fuera de la divinidad.
Y esta obra tan bella y tan admirable, tan grande y tan santa, tan magnífica y tan eminente, se realiza en un instante, pero no para ese instante sino para la eternidad...
Se realiza en el tiempo, no para un tiempo sino para los siglos de los siglos... Se realiza en Nazaret, no para Nazaret sino para toda la humanidad... Se realiza entre los hombres, pero es para los ángeles, para los hombres y para el mismo Dios. Pues da una madre a Dios, un rey a los ángeles y un salvador a los hombres. Convierte a los hijos rechazados al amor del Padre.
¡Oh Trinidad Santa y Admirable! La Encarnación es la obra maestra de vuestro amor, la que va imitando y expresando la vida, la comunicación, la sociedad y las relaciones íntimas que contemplamos y adoramos en las tres divinas personas; pues Vos obráis todas las cosas para Vos mismo, contemplándoos en ellas. "



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