Pereda o la novela idilio (fragmento)José Fernández Montesinos

Pereda o la novela idilio (fragmento)

"Hay cierto convencionalismo en algunas escenas, como la del encuentro del galán campesino con la menguada hidalga, y los tártagos mortales porque su timidez hace pasar al primero. Bastante exageración en las circunstancias del hidalgo, que resulta no poco caricaturesco. Pero el conjunto está bien logrado, hay generosidad y nobleza en la comprensión del caso, y los recursos folklóricos a que el autor acude en alguna escena, como la de las bodas, están tratados con una discreción muy loable que no siempre conoció Ferrán Caballero, a quien Pereda sigue seguramente en este punto. Los diálogos entre el hidalgo y su futuro consuegro están escritos con gracia y ligereza, y breves y bien escogidos rasgos dan vida a los personajes subalternos. No hay nada aquí, para mi gusto, tan fuerte como el estudio de las marrullerías aldeanas que dan todo su interés a algunas páginas de Suum cuique; también menos costumbrismo que esta novelita, en la que, por otra parte, no hay elementos folklóricos. Es obra simpática, pero obra de principiante.
Como cuento ajeno por su espíritu a las prácticas y técnicas del costumbrismo, cuento excelente y de lo mejor de los libros que venimos examinando, habría que citar por último Para ser buen arriero (Tipos y paisajes), de una objetividad cervantina a veces, de una crueldad quevediana otras, como en el final, la pintura de la enfermedad y demencia de aquellos aldeanos, embrutecidos por la "buena vida", que se reduce a la vista, sin la preocupación de lo "típico", sin despliegue impertinente de "usos y costumbres", centrado en la singularidad de los dos menguados que son sus héroes, constituye excepción entre los escritos de este tiempo, y aparte del interés que el caso y su presentación ofrecen, merece destacarse por ese carácter excepcional. "



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