Quéreas y Calírroe (fragmento) Caritón de Afrodisias

Quéreas y Calírroe (fragmento)

"El argumento agradó a Calírroe, y entonces se calmó su prisa. Pero en cuanto llegó a la ciudad comenzó a construir en un lugar elevado, a orillas del mar, una tumba en todo igual a la suya de Siracusa, en forma, tamaño y riqueza, y también ésta, como aquélla, para un vivo.
Después que se acabó la obra, rápidamente gracias a los abundantes gastos y la gran cantidad de obreros, quiso hacer un simulacro de entierro. Se anunció el día convenido, y en él se reunió una multitud no sólo de milesios, sino también de casi toda Jonia. Y estaban también presentes dos sátrapas que habían llegado oportunamente, Mitrídates de Caria y Fárnaces de Lidia. Su pretexto era honrar a Dionisio, pero la razón verdadera era ver a Calírroe, pues era grande la fama de la mujer en toda el Asia y había llegado hasta el Gran Rey el nombre de Calírroe, superando al de Ariadna y al de Leda. Y ellos entonces la encontraron superior aún a su fama.
Avanzaba, en efecto, vestida de negro, con los cabellos sueltos, y con el rostro resplandeciente y los brazos desnudos se mostraba superior a las muchachas de blancos brazos y a las de hermosos tobillos que describe Homero. Y ninguno de los demás podía soportar el fulgor de su belleza, sino que unos volvían la cabeza como deslumbrados por los rayos del sol, y otros incluso se prosternaban. E incluso los niños sufrían su influjo. "



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