Túnel en el espacio (fragmento)Robert Heinlein

Túnel en el espacio (fragmento)

"El alcalde Cowper tuvo un buen comienzo. Aprobó, emprendió y embelleció la proposición por la que Carmen y Bob debían poseer su residencia propia. Suspendió las obras del muro y puso toda la población del pueblo a la construcción de una casita particular para la luna de miel. Sólo cuando su delegado Roy Kilroy se lo recordó, envió un grupo a cazar.
Por su parte trabajó con ahínco, habiendo fijado la boda para aquella tarde y decretado que el edificio tenía que estar terminado a la puesta de sol. Estuvo terminado destruyendo una parte del muro en construcción a fin de conseguir piedra cuando esta faltaba. La construcción era necesariamente sencilla, ya que no tenía instrumentos, ni mortero, sino barro seco, ni manera de cortar madera. Era una simple caja de piedra de la altura de un hombre y un par de metros en cuadro, con un agujero como puerta. El techo estaba sostenido por los troncos más gruesos que pudieron ser cortados de una especie de planta gigante parecida al bambú, y que los colonos llamaron sencillamente «bambú». Sobre la vegetación se puso barro y el conjunto se combaba intensamente.
Pero era una casa e incluso tenía una puerta que podía cerrarse; una especie de cortina de hierba espesa reforzada con bambúes. Ni tenía bisagras ni cerraba, pero tapaba el agujero y era mantenida en su sitio por una piedra y una pértiga. El suelo era de arena, cubierto de anchas hojas recién cortadas.
Como casa para albergue de un gran San Bernardo hubiera sido adecuada, pero como morada para dos seres humanos no lo era mucho. Pero era mejor que mucho de lo que habían gozado los seres humanos en la historia y la prehistoria de su raza. Bob y Carmen contemplaron su morada sin ánimo de censura.
Cuando el trabajo fue parado para la comida del mediodía, Rod se sentó deliberadamente cerca del grupo que rodeaba a Cowper. Había luchado con su conciencia durante toda la noche y llegó a la conclusión que el único camino a seguir era comer las uvas amargas y fingir encontrarlas dulces. Podía empezar no eludiendo la compañía de Cowper.
Margery Chung actuaba aquel día de cocinera y ofreció a Rod una lonja de carne carbonizada. Él le dio las gracias y comenzó a mascarla. Cowper estaba hablando. Rod no hacía el menor esfuerzo por oírlo, pero no había ningún motivo para no escucharlo. "



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