Escritos fantasmas (fragmento)David Mitchell

Escritos fantasmas (fragmento)

"Tras mi aseo nocturno, salí a dar una vuelta por la aldea de pescadores. Unos niños chillones jugaban a un juego incomprensible. Los adolescentes holgazaneaban en las
esquinas vestidos a la última moda, sin duda imitando a sus coetáneos de Tokio que veían en las revistas. Unas madres cotilleaban en la puerta del supermercado. Sentí deseos de
gritarles: ¡El fin del mundo está próximo y vais a morir todos achicharrados en las Noches Blancas! De un bar salía atronadora la música ratonera y estridente típica de Okinawa… Y al final de la calle llegué a las montañas, al mar y a la noche.
Anduve por una playa de guijarros. Boyas de plástico. Un coco de mar con forma de pelvis de mujer. Basura y pedazos de madera traídos por la resaca. Latas, botellas, guantes de goma, botes de detergente. Oí gemidos y resoplidos bajo una barca desconchada que nunca más habría de flotar. A lo lejos una sombra encendió una hoguera.
Su Serendipia se dirige a mí a través del fragor de las olas y del chasquido de los guijarros. ¿Para qué usar el teléfono cuando existe la telepatía? Su Serendipia me dijo que yo, Quasar, su leal purificado^ tenía que desempeñar el papel más importante. Habían comenzado Los Días de la Persecución, tal y como profetiza la 143/ Revelación Sagrada. Mi Maestro me dijo que durante las Noches Blancas yo habría de ser pastor de fieles. Y que cuando el cometa marcase el comienzo de la Nueva Tierra sería la mano derecha de Su Serendipia, impartiendo justicia y sabiduría en Su nombre. Le respondí que estaba dispuesto a morir por Él. Que Lo amaba como un hijo ama a su padre y Lo protegería como un padre protege a su hijo. Su Serendipia, a cientos de kilómetros de distancia, sonrió. El cometa llegará por Navidad. La Nueva Tierra no esta lejos. La Fraternidad Humana se reunirá en una isla más pura y los supervivientes me llamarán «Padre Quasar». No habrá
más matones ni más discriminación. Todos los impuros egoístas, mezquinos e incrédulos morirán fritos en la grasa de su ignorancia. Comeremos papayas, mangos y anacardos, y
aprenderemos a fabricar instrumentos tradicionales y hermosas piezas de cerámica. Su Serendipia nos emparejará de acuerdo con nuestros coeficientes alfa y nos enseñará avanzadas técnicas alfa para que podamos realizar viajes astrales y visitar otras estrellas.
Me arrodillé y di gracias a mi señor por Sus palabras de aliento. La luna se elevó sobre la amplia bahía, y esas mismas estrellas se iluminaron una a una. "



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