Los escándalos de Crome (fragmento)Aldous Huxley

Los escándalos de Crome (fragmento)

"—En este preciso momento — continuó —, los más espeluznantes horrores se están produciendo por todos los rincones del mundo. Las gentes son aplastadas, acuchilladas, descuartizadas, mutiladas; sus cadáveres se pudren y sus ojos se corrompen con todo lo demás. Alaridos de dolor y de espanto vibran por los aires a una velocidad de mil ciento pies por segundo. Después de haber viajado así durante tres segundos, se hacen completamente imperceptibles. Estos hechos son muy angustiosos: pero, ¿dejamos por ello de disfrutar de la vida? La mayoría de nosotros, no. Nos sentimos compasivos, sin duda; nos imaginamos los sufrimientos de aquellas naciones y de aquellas personas, y lo sentimos mucho. Pero, en resumidas cuentas, ¿qué son la simpatía y la imaginación? Muy poca cosa, a menos que acontezca que la persona por la que sentimos compasión esté muy próxima a nuestros afectos; y aun en este caso, tales sentimientos no llegan demasiado lejos. Y en el fondo no está mal así; porque si poseyéramos una imaginación lo bastante viva y una simpatía lo suficientemente sensible para comprender efectivamente y sentir los sufrimientos de los demás, no tendríamos un solo momento de tranquilidad de espíritu. Una raza verdaderamente compasiva no llegaría a comprender siquiera lo que es la felicidad. Por fortuna, como he dicho ya, nosotros no somos una raza compasiva. Al comenzar la guerra, yo solía pensar que realmente sufría, gracias a mis sentimientos y a mi imaginación, con los que sufrían físicamente. Pero al cabo de un mes o dos, hube de confesar honradamente que no sufría. Y eso que pienso tener una imaginación más viva que la mayoría de los hombres. Pero en el sufrir nos hallamos siempre solos; esto nos abate cuando somos nosotros los que sufrimos, pero ello proporciona a todos los demás la posibilidad de gozar. "


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