Pálida luz en las colinas (fragmento)Kazuo Ishiguro

Pálida luz en las colinas (fragmento)

"Sachiko mostró un gran alivio al recibir la carta de su tío, y en un principio no tuve ninguna duda de que volvería a su casa. Sin embargo, conforme fueron pasando los días, me sentía cada vez más desconcertada respecto a sus intenciones. En primer lugar, unos días después de que llegara la carta, descubrí que Sachiko ni siquiera se lo había comentado a Mariko. Y más tarde, transcurridas varias semanas, Sachiko no sólo no había hecho ningún preparativo para el traslado, sino que, como pude saber, ni siquiera le había contestado a su tío.
Si Sachiko no se hubiese mostrado tan especialmente reticente a hablar de la casa de su tío, dudo que se me hubiese ocurrido darle más vueltas al asunto. Pero la verdad es que cada vez sentía mayor curiosidad, y a pesar de las reservas de Sachiko, me las arreglé para reunir algunos datos. En primer lugar, no era tío suyo, sino que al parecer era familia de su marido, Sachiko le había visto por primera vez al llegar a su casa unos meses antes. Era un hombre rico, y al tener una casa extraordinariamente grande sólo compartida con su hija y una criada, había espacio de sobra para Sachiko y la niña. De hecho, el recuerdo de una casa vacía y silenciosa era algo que oí comentar a Sachiko más de una vez. "



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