Desde la sombra (fragmento)Juan José Millás

Desde la sombra (fragmento)

"La tarde de los sábados, la hija solía salir con sus amigas y la madre permanecía en la casa o se iba a la tienda de juguetes para echar una mano a su marido y a la empleada de que disponían. En ocasiones, el matrimonio volvía tarde, a veces solos, a veces con la hija, a la que seguramente recogían del cine o de la casa de alguna amiga. Cuando no la recogían ellos de donde quiera que estuviese, la obligaban a regresar no más tarde de las diez y media, horario que por lo común cumplía. Ocasionalmente, dormía en casa de una compañera o una compañera se venía a dormir a la suya.
En cuanto a los domingos, no era raro que aparecieran familiares o amigos y que las comidas se prolongaran en sobremesas que duraban hasta la media tarde. Algunos domingos comían fuera; Damián no siempre podía precisar dónde, pues dependía de lo que escuchara desde el armario y el matrimonio hablaba poco cuando llegaba al dormitorio. En todo caso, solían regresar pronto pues la joven tenía muy restringido el ocio este día de la semana, cuyas tardes dedicaba, o debía dedicar, al estudio.
Si no había invitados, la familia comía en el salón, viendo las noticias. Los padres dividían la tarde entre la televisión y diversas tareas, como el cuidado del jardín, del que Damián no se ocupaba en absoluto por miedo a ser descubierto por algún vecino o fotografiado por algún satélite. No leían porque no había libros, si exceptuamos la pila de volúmenes sobre cuestiones paranormales hallada en el desván, y que debía de pertenecer a una época en la que Fede o Lucía, más probablemente Lucía, tuvieron afición por esos asuntos. "



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