Historia del dinero (fragmento)Alan Pauls

Historia del dinero (fragmento)

"Imposible seguir el ritmo. Nadie es tan rápido. Cuando empieza la obra, el billete más grande en circulación es de mil pesos, y cambiarlo es una verdadera odisea. Cuando termina, once meses más tarde, ya circulan los de cinco y diez mil, que reinan como monarcas, remotos, jóvenes, inalcanzables, y cuatro semanas después, tan plebeyos como los plebeyos sobre los cuales reinaron, se van sin pena ni gloria en pagar unas pocas cosas básicas. No hay manera de nombrar el dinero sin equivocarse. Como la expresión palo para denominar el millón, que él escucha por primera vez más de diez años atrás, en el velorio del muerto de los crostines, intercalada en una de las conversaciones subrepticias que se afanan por calcular la suma que el muerto lleva en el famoso attaché —un palo verde, mínimo, ésa es, textual, la frase que le llega en medio del tintinear de las cucharas contra los pocillos de café—, ahora se acuña luca para denominar los mil pesos, en parte para abreviar, en parte, probablemente, con la ilusión de que, mudándose del reino de los números al de las palabras, algo de ese caos en expansión que es el universo del dinero se aquietará, entrará en caja y quedará de algún modo bajo control, al menos bajo el control que el lenguaje de todos los días puede ejercer sobre aquello que es mudo y no tiene nada que decir y se limita a crecer hacia arriba y hacia abajo al mismo tiempo, como Alicia cuando cae en el agujero. Pero qué poco tarda luca en perder su brillo original, en empobrecerse. Qué rápido es reemplazada, y no por billetes sino por otras maneras de decir, ficciones de ocasión, un poco infantiles y de efecto inmediato, como un colorado, un verde, un azul, inspiradas en el color de los billetes, que taxistas, comerciantes y cajeros en general pasan a usar a diario pero mezcladas con denominaciones antiguas o en vías de desaparición, son dos lucas, un colorado y dos azules, por ejemplo, o deme una luca y yo le doy tres verdes, un alarde de pedagogía primitiva que no hace más que confundir a todo el mundo. "


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