El crepúsculo de los filósofos (fragmento)Giovanni Papini

El crepúsculo de los filósofos (fragmento)

"La vida es voluntad, la voluntad esfuerzo, el esfuerzo dolor, de donde el dolor es la vida. Alles leben ist Leiden. El esfuerzo es producto de la necesidad y produce la satisfacción pero la satisfacción es breve, renacen los deseos y de este modo se perpetúa hasta lo infinito la cadena del mal. Así deduce Schopenhauer de la filosofía de la voluntad la filosofía del dolor.
Schopenhauer es un pesimista: eso es lo que se sabe de su sistema; mejor, eso es lo único que se sabe de él. No puedo ni quiero hacer una crítica del pesimismo, para que nadie piense que voy a hacer en serio la crítica de una postura sentimental.
Digo, pues, a los optimistas del corte de Lubbock o de Metchnikoff que opongan a los apotegmas schopenhaurianos sus cantos en loor de las alegrías de la vida. Son igualmente necesarios e igualmente justificables los pesimistas y los optimistas. Hay gente que niega la vida, gente que la afirma, gente -como dice Nietzsche- que ha nacido la primera vez, y gente, que ha nacido la segunda vez -añade James-, y es natural y deseable tanto los afirmativos como los negativos, que los nacidos una vez y los nacidos dos veces, tengan sus respectivas filosofías. La escena es divertida, porque se da en ella una singular inversión de las partes: los pesimistas como Schopenhauer experimentan un verdadero gusto y un verdadero placer en mostrar a los hombres el cuadro de su miserable vida, y los optimistas experimentan un serio dolor y una preocupación sincera frente a aquellos males cuya realidad conocen y que no aciertan a desterrar del mundo. Los pesimistas niegan prácticamente su pesimismo con la alegría de calumniar el mundo, y los optimistas niegan prácticamente su optimismo con el dolor de no acertar a perfeccionar el mundo. Pequeñas compensaciones con las cuales los hechos restablecen el equilibrio de las palabras. "



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