Hay un rey loco en Dinamarca (fragmento)Dario Fo

Hay un rey loco en Dinamarca (fragmento)

"Me hallo en mi despacho con mis colaboradores. De repente, el cielo se ve literalmente desgarrado por rayos y truenos destroza tímpanos y por una tormenta que descarga sobre toda la ciudad grandes cantidades de agua. La marola, impulsada por un viento incesante, está invadiendo el puerto entero. Desde el palacio puede verse cómo barcos poderosos son levantados y arrojados a los canales. Muchas de las embarcaciones echan a rodar sobre enormes témpanos de hielo arrastrados por las olas. Los cañonazos dan la alarma a todos aquellos que se encuentran aún en las zonas marítimas para que se refugien de inmediato dentro de la ciudad, tras las murallas de protección. Junto con algunos ministros y secretarios me precipito hacia el ala oeste, donde se encuentran las caballerizas con nuestros carruajes y caballos. Pero nuestra iniciativa llega demasiado tarde. No queda siquiera una sola carroza con su caballo. Los empleados y directivos del ministerio se han apropiado de ellas antes que nosotros.
En ese momento, corriendo al galope, pasan cuatro caballos que tiran de una carroza vacía. Con dos de mis ayudantes, tratamos de bloquear la imponente berlina, que da un bandazo y lanza fuera del sendero a mis dos ayudantes. Yo consigo montar en la caja al vuelo, agarro las riendas como puedo e incito a los caballos a reanudar la carrera que nos llevará al palacio real. Confío en que la reina Matilde con su hijo y la servidumbre hayan tenido tiempo para ponerse a salvo, abandonando el palacio.
Consigo entrar con la calesa tirada por los caballos mediante un arriesgado viraje en los jardines reales, que están siendo invadidos por las primeras olas del mar, que derriban árboles, estatuas y solemnes monumentos. Bajo del carruaje aún en movimiento y me apresuro escaleras arriba. Llego a los aposentos de la reina, llamo con golpes vigorosos, nadie me responde. Qué alivio, se habrán ido todos. Hago ademán de alejarme, cuando de repente se abre la puerta y aparece ella, con el rostro pálido. "



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