Viva (fragmento)Patrick Deville

Viva (fragmento)

"Trotsky es ucraniano, por tanto europeo, y al bajar del Montserrat junto a Arthur Cravan a su llegada a América, durante la Primera Guerra Mundial, está inquieto por el porvenir de Europa: «El hecho económico de importancia capital consiste en que, mientras Europa está demoliendo las bases de su economía, Norteamérica se enriquece. Y yo, que no he dejado todavía de considerarme como un europeo, me pregunto, contemplando con envidia esta ciudad de Nueva York: ¿lo resistirá Europa? ¿No se convertirá en un cementerio? ¿No se desplazará a Norteamérica el centro de gravedad del mundo, en lo económico y lo cultural?» En medio del suicidio colectivo de los europeos y del sacrificio de la juventud europea en la carnicería de Verdún, él prevé que, «aun supuesto el caso de que triunfasen los aliados, disipados el vapor y la niebla, Francia quedaría en medio de la palestra internacional como una Bélgica grande.»
Trotsky se sienta en su despacho, limpia sus gafas, enciende la lámpara, pasa de la Geografía a la Historia. Delante de él está la pequeña biblioteca sobre la historia de México que pidió al guapo Van que le reuniera. Él es así, Trotsky, y su curiosidad es enciclopédica. Quiere meterse en la historia de este país, cavar en su subsuelo hasta el inicio del siglo pasado para comprender el presente. Desde las guerras de independencia del cura Hidalgo y de Morelos, con sus decenas de presidentes, hasta la aparición del héroe Benito Juárez. La vida ejemplar del niño indio nacido muy cerca de las sierras del sur, el huérfano cuya vida debería haber sido la de un pastor en medio de la maleza, pero que decide descubrir por su cuenta el mundo, recorre los kilómetros de colinas que van hasta Oaxaca y ve por vez primera una ciudad. Él sólo sabe hablar zapoteco y aprende español, latín y francés en muy poco tiempo, se convierte en abogado, en gobernador de Oaxaca, en presidente de México, e intenta promulgar la primera ley de separación de Iglesia y Estado.
Eso es en 1860, cuando todo está en juego tanto en México como en otras partes. En ese año, Garibaldi, a la cabeza de los Mil, se apodera de Nápoles y Sicilia e inventa Italia, el imperio eslavo llega al Pacífico y el zar ordena la fundación de Vladivostok, cuyo nombre significa «el Señor de Oriente». Algunos centenares de rusos se instalan alrededor de una iglesia de madera y construyen un puerto. Londres es todavía, con sus dos millones de habitantes, la ciudad más poblada del mundo. La Europa de la Revolución Industrial se extiende por el planeta. Ferdinand de Lesseps empieza a excavar el canal de Suez y a transformar África en una isla. En 1860, los ejércitos coaligados de Francia e Inglaterra hacen doblegarse a China y saquean en Pekín el Palacio de Verano. Es la victoriosa Europa de las locomotoras negras y los barcos a vapor, de las exploraciones geográficas y el progreso científico. Mientras en ese año de 1860 Henri Mouhot descubre los templos de Angkor, y mientras Pasteur escala desde Chamonix el mar de hielo y demuestra que no existe la generación espontánea, en una playa de Honduras fusilan al aventurero William Walker, que, después de haber sido el efímero presidente de una república que recortó del mapa de México, se había apoderado de Nicaragua para excavar allí un canal interoceánico. En ese año de 1860, estalla en México el conflicto entre los conservadores católicos y los liberales liderados por Benito Juárez. Después de haber promulgado la ley de nacionalización de los bienes eclesiásticos, el presidente es expulsado del poder y estalla la guerra civil. "



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