Isis y Osisis (fragmento) Plutarco

Isis y Osisis (fragmento)

"Clea, ¿Quién puede saber mejor que tú que Osiris es el mismo que Dionisio, puesto que eres la primera entre las Tíadas de Delfos, y que tu padre y madre te consagraron a los Misterios osiríacos? Si hay necesidad de aportar testimonios para los demás, dejemos en su lugar las enseñanzas secretas, y contentémonos con afirmar que lo que hacen abiertamente los sacerdotes cuando entierran al buey Apis, cuando transportan su cuerpo sobre una almadía, en nada difiere de cuanto sucede en las fiestas de Baco. En efecto, se visten gamuzas, llevan tirsos, lanzan gritos y se agitan como los poseídos por Dionisio cuando celebran sus Orgías.
También a causa de dicha identidad, la mayor parte de los artistas griegos que han esculpido estatuas de Dionisio, han representado a este dios en forma de toro. Las mujeres de Elea, cuando dirigen sus ruegos a Baco, le invitan a que se les acerque con piel de toro. Dionisio cuenta entre los argios con el título de Bougenés, que equivale a «Nacido de vaquilla», se le evoca para que surja del seno de las aguas al son de los clarines, lanzando al abismo un cordero para el guardián de las Puertas, y estos clarines, como afirma Sócrates en su Tratado de las Ceremonias Santas, están disimulados en sus tirsos. Además, todo cuanto se relata sobre los Titanes, todo cuanto se conmemora en las fiestas nocturnas de Baco, es análogo a cuanto se narra sobre Osiris, sobre su desmembramiento, su vuelta a la vida, su nuevo nacimiento. Lo mismo digo sobre sus tumbas. Los egipcios, como ya hemos dicho, citan tumbas de Osiris en varios lugares, y los delfios pretenden que los restos de Dionisios están enterrados en su país, cerca del lugar donde se evocan los oráculos, y los Hosias ofrecen en el templo de Apolo un sacrificio secreto siempre que las Tíadas despiertan al Licnito. "



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