Señor sueño (fragmento)Robert Pinget

Señor sueño (fragmento)

"Y finalmente una semana más tarde, una carta. El señor Sueño se lanza a por ella, la abre. Es de Etienne.
Querido amigo,
Tu carta me ha llenado de alegría. Sí, ¡tanto tiempo sin vernos! Pero tú das la impresión de estar en plena forma como dicen ahora. No es mi caso ¡ay! Estoy sin poderme mover de la cama, convaleciente de una operación de próstata. No me habré repuesto para la fecha que propones. ¿No podrías retrasarla? He hablado de tu invitación a mis sobrinos que en principio estarían de acuerdo aunque todavía no saben si les viene bien a sus hijos, ya me dirán algo. Lógicamente dependerá de la otra fecha, en caso de que la haya. Sé que te creo dificultades pero ¡desearía tanto no dejar de ir a tu fiesta! A la espera de tus noticias.
Qué idea estar de la próstata dice el señor Sueño, estos viejos son todos iguales. Claro que me fastidia. ¿Qué haré?
Al día siguiente, carta de Edmond.
Querido amigo,
¡Qué sorpresa! ¡Después de tanto tiempo! Claro que acepto con sumo gusto y mi sobrino también y mis sobrinos nietos que irán con sus hijos. Así que seremos nueve si no te parece mal. Tenemos muchas ganas de reunirnos en tu casa. ¡Qué alegría! En cuanto a la fecha, ¿tendrías la bondad de adelantarla un poco?, yo tengo que ir al sur a principios de diciembre por culpa de mis viejos huesos. ¿Te trastorna mucho?, ¡desearía tanto no dejar de ir a tu fiesta! A la espera de tus noticias.
Y van dos dice el señor. Esto va bien. Al diablo los viejos huesos.
A los dos días, tercera carta.
Querido señor,
Mi tío le agradece su amable invitación que acepta para gran alegría de todos nosotros. He de decirle que desde hace seis meses padece una hemiplejia que nos ha tenido muy preocupados pero su carta lo ha revitalizado, lo que le agradecemos de todo corazón. No puede andar pero habla un poco, no lo suficiente como para evocar viejos recuerdos pero no importa, el lo entiende todo y esta fiesta será para él una alegría sin igual. Nos sumaremos mi esposa y yo, mis dos hijos y sus mujeres. Pero nuestro sobrino Evaristo se ha alejado de nosotros hace ya mucho tiempo, y no puedo dar noticia de él. Tampoco mi tío tiene sus señas.
Y van tres dice el señor Sueño. Estoy metido en un bonito lío. "



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