Exceso de equipaje (fragmento)Enrique Jardiel Poncela

Exceso de equipaje (fragmento)

"Herminia.— Días enteros pasé yo preguntándome eso mismo. No podía ser... Pero había sido. Y mi vida acababa de desmoronarse para siempre. Enderezándose, rígida y envarada, como una esfinge. Mi vida acababa de desmoronarse, pero no quedaba vacía: estaba repleta de odio, y, por el momento, averigüé que el jefe de los asesinos de Jack se llamaba Jenina, y vivía en el Loop de Chicago. Hablando precipitadamente, como deseando acabar. Logré llegar hasta él, captarme su amistad... Y a los dos meses, en la primera ocasión propicia, lo vendí a la Policía. ¡A mis propios pies cayó acribillado! Larga y emo­cionada pausa. Miguel prende lentamente un nuevo cigarrillo. Herminia parece agotada como una flor sin agua. Los violines han callado dentro, y la brisa, triunfante en el concierto, arran­ca melodías, inesperadas a los árboles. Suena como un susu­rro la voz de Herminia, que resume el resto de su existencia en un segundo. Los ocho años transcurridos desde entonces los he vivido sin conciencia de vivirlos. Pasé fríamente de unos países a otros y he hecho de todo, sin que nada de lo que hacía me interesase lo más mínimo... Una temporada me dejé absorber por la música... Durante los dos años que si­guieron practiqué el espionaje... He tenido ráfagas de misti­cismo... Épocas de vivir obsesionada por el juego... Y en todo momento he oído, sin escucharlas, palabras y palabras de amor... Algún hombre intentó esclavizarme, teniendo que za­farme de él violentamente... Algún otro, en cambio, se em­peñó en ser esclavizado por mí y acabó suicidándose... Para unas personas he sido un demonio... Para otras, un ángel... Suspirando con dejadez. Y en realidad, sólo soy una mujer que se ha dejado en el camino los mejores resortes de la vida. Confidencialmente. ¿Comprende ahora por qué no me interesa la cachupinada que se celebra en esos salones de ahí dentro, y por qué no he aceptado su invitación a bailar? "


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