Protréptico (fragmento)San Clemente de Alejandría

Protréptico (fragmento)

"El tirano Dioniso el Joven le quitó el manto de oro al Zeus de Sicilia y ordenó que le pusieran otro de lana. Decía con ironía que era mejor que el de oro, más fino durante el verano y más caliente en invierno.
Y Antíoco de Cícica, cuando necesitó dinero, ordenó fundir la estatua de oro de Zeus, que medía quince codos de altura, y, a cambio, consagró una parecida a aquélla, pero de otro material menos noble, cubierta sólo con láminas doradas.
Las golondrinas y la mayor parte de los pájaros volaban hasta ellas y dejaban allí sus excrementos, sin pensar si era la estatua de Zeus Olímpico, Asclepio de Epidauro, Atenea Polias o el Sarapis de Egipto. Pero ni siquiera por estos animales comprendéis la insensibilidad de las mismas estatuas.
Hay algunos malhechores o enemigos que las atacan; devastan los santuarios por avaricia, roban las ofrendas y funden incluso las propias estatuas.
Y si Cambises, Darío o algún otro loco acometieron tales hechos y si alguno dio muerte al Apis de Egipto, me río de que matara a su dios, pero me indigno si lo hizo por provecho.
Voluntariamente no insistiré en esta maldad. Considero que son hechos de codicia y no una prueba de la debilidad de los ídolos. El fuego y los seísmos no miran a su propio provecho, no temen ni se avergüenzan ante los demonios o estatuas más que las olas ante los guijarros que se amontonan junto a las costas.
Sé que el fuego es muy apropiado para convencer y un remedio contra la superstición. Si quieres terminar con la insensatez, el fuego te traerá la luz. Este fuego también quemó el templo de Argos con su sacerdotisa Crisis, en Éfeso el de Artemis (era el segundo, después del de las Amazonas y en Roma consumió muchas veces el Capitolio. Tampoco perdonó el santuario de Sarapis en Alejandría. "



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