Anatomía del corazón (fragmento)Teodoro Guerrero

Anatomía del corazón (fragmento)

"Medina no conoce el amor; como no aprendió á galantear, no obedece más que á los impulsos de su alma. Medina no estudia sus acciones porque ignora que ama; y ¿qué más haría un joven de mundo que siguiendo los trámites de una pasión, calculara los medios de rendir á una mujer?
Si al general le dijeran que amaba á la marquesa, se reiría; si le convencieran de que lo estaba haciendo patente con su conducta, se avergonzaría; pero como nadie le había hecho tales advertencias, seguía el impulso que lo arrastraba hacia ella sin sentir, como a la hoja que lleva la corriente del arroyo que va a dar en el río, aunque parece que no se mueve.
Si entonces se hubiera levantado un clamor guerrero, si entonces el dios Marte hubiera tocado su clarín bélico, Medina hubiera corrido con embriaguez á seguir su aspiración, empuñando su espada, humeante todavía con la sangre del enemigo; Marte, al lanzarlo en los peligros del combate, lo hubiera librado de otro peligro mayor; pero Marte dormía y el soldado disfrutaba de la molicie que brinda la paz: ¿quién sabe si llegará un día en que venga el dios de la guerra á llamar a sus puertas y le encuentre en un sueño profundo, con el brazo debilitado y la espalda mohosa? ¿Acaso Marte no encontraba en los brazos de Venus una dicha inmensa?
Si la gloria enajena los sentidos, el amor los trastorna. Decididamente el general Medina se estaba durmiendo, como el mancebo de la fábula de Samaniego, á la orilla de un pozo; no sé si llegará a tiempo la Fortuna para despertarlo. "



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