El divorcio ante la razón, el derecho y la moral (fragmento)Amadeo Almada

El divorcio ante la razón, el derecho y la moral (fragmento)

"Es claro que sin el amor no existiría el connubio entre el hombre y la mujer; pero es más claro aún que el fin del matrimonio no es el amor, sino la constitución de la familia y que, si se ha hecho indisoluble es precisamente para oponer un freno á la inconstancia de los deseos; para sustraer á la familia, para sustraer á la mujer, para sustraer á los hijos, á todos los vaivenes de la inconstancia y del abandono. El amor pasa, es cierto. Pero ¿qué es lo que pasa? El amor que es fuego devastador, el amor que es fiebre, el amor que es desequilibrio no podía fundarse en una institución estable como la familia. Para establecer el matrimonio, sobre una base tan inestable como la de la pasión, valdría más suprimir las solemnidades legales, suprimir todas las formas y reducir el más santo de los contratos á la condición de simple contrato privado.
Yo sé que hay una doctrina moderna -si doctrina puede llamarse- que va hasta la negación de la moral y hasta la negación del orden; que propone no limitar en ningún sentido la libre expansión de la personalidad humana, y que suspira, en fin, por el caos y el desorden, como único medio de levantar sobre bases aún desconocidas ó sobre ninguna base, una organización, ó más bien dicho, desorganización social, que sea la negación absoluta de ese maravilloso edificio levantado por la experiencia de los siglos y el trabajo doloroso y obscuro de infinitas generaciones. Desde Saint-Simón hasta Tolstoi no hay absurdo que la sociología, ciencia de contradicciones todavía, no haya prohijado. Max-Nordau ha venido á descubrir, tal vez por dichosa casualidad, como Arago su célebre principio sobre el circuito eléctrico, que, hasta que vino él, todos los hombres han sido un hato de locos e imbéciles. "



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