El viajero bajo el resplandor de la luna (fragmento)Antal Szerb

El viajero bajo el resplandor de la luna (fragmento)

"Poco a poco, el ahorro se convirtió en su pasatiempo favorito. Se dio cuenta de que tenía, desde siempre, una inclinación hacia el ahorro. De niña, guardaba las chocolatinas que le regalaban, hasta que se llenaban de moho, escondía sus prendas más preciosas, y sus niñeras encontraban —en los sitios más inverosímiles, totalmente estropeados— sus pañuelos de seda, sus medias más finas, sus guantes más caros. Más tarde, la vida no le permitió a Erzsi desarrollar su pasión por el ahorro. De jovencita tuvo que cumplir su papel de señorita bien al lado de su padre, tuvo que volverse incluso derrochadora, para realzar la fama de su riqueza. Como esposa de Zoltán, no pudo ni siquiera soñar con el ahorro. Si, por ejemplo, renunciaba a un par de zapatos que le resultaban demasiado caros, al día siguiente Zoltán le regalaba tres pares, todavía más caros. Zoltán era un «hombre generoso», patrocinador de arte y de artistas, y su obsesión era colmar a su mujer de todo, en parte para calmar sus remordimientos, así que la gran pasión de Erzsi por el ahorro tampoco pudo ser satisfecha.
Estando en París, aquella pasión reprimida se manifestó con toda su fuerza elemental. Su pasión aumentó debido al ambiente y al modo de vivir franceses, al hecho de que en Francia hasta la persona más derrochadora siente un afán por el ahorro, y también por otras cosas más secretas, como la pérdida de su amor, el fracaso de su matrimonio, el sinsentido de su vida; todo eso encontró su compensación con el ahorro. "



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