La vida inútil de Pito Pérez (fragmento)José Rubén Romero

La vida inútil de Pito Pérez (fragmento)

"En las sesiones matinales, a la hora de la espulgada general, se toma el sol, planeándose las defensas, la coartadas; concertándose los negocios, y se escriben las cartas para el exterior. He sido el amanuense obligado de centenares de reclusos; los puntos de mi pluma fueron ojos para llorar ausencias, bocas para gritar agravios, troquel de recuerdos para madres, esposas o hijos desventurados.
Después de las comidas ——no encuentro apropiado decir de sobremesa—— se discute de política y se retocan los retratos de las primeras autoridades del pueblo, sin olvidar detalles de familia.
Por las tardes, a la hora triste de ocultarse el sol, cuando las rejas simulan cruces ensangrentadas por la mano criminal del crepúsculo, las almas se conmueven con el paisaje que adivinan, y surge a coro una canción que se repite como un salmo y repercute en el aire como un doloroso gemido.
Las noches vienen aparejadas de imágenes obscenas, de recuerdos sensuales y dichos libidinosos y, a cual más, los presos echan sus mentiras, haciéndose la ilusión de que el auditorio se las cree, y hablan de batallas descomunales y de espadones invencibles en los campos imaginarios del amor. Pero aquellos que escuchan, mientras les llega su turno de fantasear en alta voz, sonríen incrédulos, porque saben que tales cosas se cuentan nada mas como un estimulante para el solitario desahogo del cuerpo.
Una a una recuerdo las cárceles que he conocido, y me precio de haber fincado dentro de ellas muy buenas amistades.
Me impusieron ocho días de arresto por repicar las campanas de mi parroquia, para autoagasajarme al volver a mi pueblo, poseedor de un sombrero de bola, un bastón y un traje nuevo.
Porque en la populosa ciudad de Tancitaro, grité borracho: ¡muera el cura Hidalgo!, quince días de cárcel, sin lograr convencer a las autoridades de que mi grito para nada influyó en la muerte de tan preclaro varón, definitivamente fusilado un siglo antes de que yo lo proclamara. "



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