La Biblia de neón (fragmento)John Kennedy Toole

La Biblia de neón (fragmento)

"La dejamos en alguna calle cerca del inicio de las colinas. Cuando se marchó, tía Mae le dijo a mamá algo sobre aquella mujer que no pude oír. Cuando estábamos a medio camino colina arriba, todas las luces de la carpa se habían apagado, y las últimas camionetas se ponían en marcha, encendían los faros y se alejaban. La siguiente vez que vi a Bobbie Lee fue cuando se marchaba del pueblo y la señorita Moore nos llevó de excursión para ver su partida.
Como muchas mujeres que nunca habían trabajado hasta entonces tenían empleos en la fábrica de suminis­tros bélicos, más las pagas de sus maridos que estaban en la guerra, la mayoría de la gente de nuestro valle tenía más dinero que nunca. No había mucho en que gastarlo, pues casi todo estaba racionado. En las tiendas de alimentación todo el mundo hojeaba sus cartillas, tratando de elegir el cupón adecuado para cada cosa. Nadie pare­cía tener suficiente, sobre todo las familias numerosas. Tía Mae, mamá y yo no siempre disponíamos de carne, mantequilla u otras cosas porque se nos habían termina­do los cupones para comprarlas.
También conseguimos oleomargarina por primera vez. Al verla me pareció que era manteca de cerdo. Mamá llevó la caja a la cocina, puso la sustancia en un cuenco, añadió una judía roja y empezó a mezclarla. Al cabo de un rato la judía desapareció y la manteca se fue volviendo amarilla. Cuando estuvo cremosa parecía man­tequilla. Su sabor no me molestó, al contrario, más bien me resultó agradable, aunque al principio era salado. Aquella noche sólo cenamos pan tostado en el horno untado con oleomargarina, y col con un poco de carne en adobo, porque tía Mae había gastado los cupones necesa­rios para conseguir buena carne en otra cosa. A causa de la cartilla de racionamiento, mamá tenía que ir al pueblo con más frecuencia que antes, porque ella era la única que sabía usarla.
Una noche de aquel verano las mujeres de la fábrica dieron una fiesta. Tía Mae, por su trabajo, fue la encargada de organizarla, y se pasó el día entero en la planta, decorando la sala y ayudando a preparar la comida. Al llegar a casa fue directamente a su habitación a vestirse. Yo iba a ir con ella y mamá, y lo deseaba mucho, porque no había ido a ninguna fiesta desde el comienzo de la escuela. "



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